Deben revertirse secuelas del campo convencional

Deben revertirse secuelas del campo convencional

En los últimos años se registran fuertes problemas vinculados con la agricultura y la alimentación, como la escasez, malnutrición e inseguridad, mismos que son agravados por la pobreza, contaminación, pérdida de la biodiversidad, degradación de los suelos y el cambio climático.

La agricultura convencional se ha planteado como una alternativa aceptada como norma predominante desde la Segunda Guerra Mundial. Se caracteriza por labores mecanizadas, monocultivos, insumos sintéticos (fertilizantes químicos y plaguicidas) y organismos modificados genéticamente.

Sin embargo, debido a sus secuelas, surge la necesidad de buscar alternativas más sustentables. En el año 2015, organismos internacionales levantaron la voz y se estableció el Día Internacional de los Suelos, como un llamado a recuperarlos y conservarlos.

Walter López Báez, director de Coordinación y Vinculación del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap) en Chiapas, comentó que la agricultura agroecológica se enfoca en la rotación y asociación de cultivos, la cual integra ganadería y agricultura, labranza mínima o nula, recicla desechos agrícolas para producir abonos orgánicos, promueve el uso de semillas locales, combate de forma natural plagas y enfermedades, entre otros elementos importantes.

Esquema natural

“El reto es que no podemos seguir haciendo una agricultura donde estemos perdiendo biodiversidad, tenemos que regresar al esquema natural que tenían los suelos, porque así se garantiza la vida para las siguientes generaciones”, acotó.

De seguir practicando el monocultivo y sistemas que no son sostenibles, se irán perdiendo los suelos, las cuencas se degradarán por sequías, habrá escasez de agua y los paisajes se modificarán. En el sureste, donde están las tres cuartas partes del líquido del país, se necesita la protección de los cuerpos de agua, mencionó.

Esa relativa abundancia de agua requiere de proteger a los centros de población contra inundaciones, así como la gestión del drenaje para la producción agrícola en distritos de temporal tecnificado, y la combinación en la operación de la generación de energía eléctrica con el control de avenidas en épocas de lluvia.

Si bien Chiapas —al igual que la región— está privilegiado por lluvias abundantes, si estas no se aprovechan de la mejor manera, pueden traer graves consecuencias para todos los seres vivos.