Empresas constructoras y grupos de volqueteros de los municipios de Cintalapa y Jiquipilas, actúan con impunidad todos los días, causando daño al medio ambiente al extraer arena de manera ilegal del río La Venta.
A pesar de que en ocasiones la ciudadanía ha mostrado su inconformidad por esta práctica, ni la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) o Comisión Nacional del Agua (Conagua), han hecho algo para poner un alto a los infractores o en su caso sancionarlos.
La extracción de la grava y arena es una de las actividades que durante muchísimos años ha dejado cuantiosas ganancias a estos grupos, sin embargo, ellos no aportan nada para mejorar las condiciones del medio ambiente o a la misma sociedad.
La impunidad es un factor que ha venido de la mano entre autoridades competentes e infractores, causando más al deterioro a los ríos y afluentes.
En este sentido, las autoridades deberían aplicar lo estipulado en las leyes de equilibrio y protección al medio ambiente, por la explotación indiscriminada e ilegal de material no solo del río La Venta, sino en todos los ríos de Chiapas.
De acuerdo con denuncias dadas a conocer en medios de información, no solo los municipios de Cintalapa y Jiquipilas se han visto afectados, sino también el Grijalva y Santo Domingo, en Chiapa de Corzo, donde a diario saquean el material.
Por lo tanto, la sociedad hizo un exhorto a la Profepa para que investigue este daño severo e irreversible, ya que está facultada para proceder.












