Decisiones deben tomarse pensando en futuro: Lolas

El director del Centro Interdisciplinario de Estudios en Bioética de la Universidad de Chile, Fernando Lolas Stepke, ahondó en la dimensión social de la bioética y cómo frente a otras ciencias ha perdido terreno.

Cada individuo busca obtener beneficios de sus profesiones o de la actividad a la que se dedica, cada disciplina otorga diferentes satisfacciones o ganancias que pueden ir sobre diversos sentidos, unos siguen el interés monetario, otros el prestigio, el poder o el conocimiento, pero ninguno debe perder de vista a la bioética.

La bioética esta asociada a la salud, al ambiente y al orden social, en este sentido cabe detallar que se divide en macrobioética y microbioética pero ambas tienen los mismo principios: que los individuos coloquen como eje rector su integridad moral y ética con miras en el futuro.

“En la cuna de cada recién nacido duerme un Cromañón”, afirmó Lolas Stepke y “depende del entorno en el que se críe, los principios que desarrolle. Independientemente de los objetivos que se proponga a futuro, debe anteponer no dañar el ambiente porque de él depende el bienestar también de la sociedad, nos solo de la vida animal y vegetal”.

En este sentido es importante recordar que los padecimientos de salud tiene su origen también en lo físico. Por eso el objetivo de la bioética es influir en el cambio de actitud de los seres humanos.

Lo importante es recordar que las acciones del Hombre repercuten en el ambiente y en la sociedad, por eso la bioética debe ser uno de los ejes rectores de las acciones de los individuos.

El procedimiento y procesos científicos deben basarse en no dañar a nada ni a nadie vivo, para tomar decisiones es importante pensar en eso; muchas de las decisiones que se toman son de vida o muerte, las responsabilidades son generacionales.