En rueda de prensa la Unión Ganadera de Chiapas informó que el reciente decreto por parte de la Secretaría de Economía de la federación, respecto a la importación de carne de res al país sin que se le cobre aranceles, es una situación que afecta a productores locales.
Y es que, en años anteriores el precio del kilogramo de este tipo de carne se había mantenido en precios altos en diferentes regiones del país, por ello, esta secretaría federal realizó el decreto con el objetivo de beneficiar a la economía de las familias.
“Como saben el precio del ganado en pie se incrementó en el mercado, por ello el alza en el precio de la carne, sin embargo en el transcurso de este 2016 esta situación se ha normalizado, por eso nos sorprende que la Secretaría de Economía llevara a cabo este decreto”, comentó José Ernestino Mazariegos Zenteno, presidente de mencionado Unión.
Agregó que la justificación de este decreto se basó en la disminución de consumo de esta carne, una situación afectaba a la economía del país, pero principalmente a la del consumidor.
Sin embargo, durante los seis meses transcurridos del año el precio de la carne se ha normalizado, por ello, de continuar este decreto podría afectar a alrededor de 800 mil familias que dependen de esta actividad en todo el territorio mexicano.
Bajo este esquema, los productores piden que la Federación cobre dicho tributo a las carnes importadas para que tengan una competencia más equitativa y no se afecte a la actividad nacional y estatal ganadera.
“Nosotros como ganaderos hemos recorrido el estado y conocemos la realidad de esta actividad, vemos que hace falta más financiamiento y apoyos para mejorar le genética del ganado por parte de instituciones de Gobierno”, dijo Mazariegos Zenteno.
La Unión Ganadera estatal también comentó que uno de los factores que han propiciado la disminución del hato ganadero en Chiapas se debe a las invasiones de los predios en diferentes puntos del estado.
Después de mantener unos tres millones de cabezas de ganado en el estado, actualmente el número ha mermado hasta alcanzar los dos millones y, entre las causas de ello se encuentra la invasión y el abigeato.
“Tenemos aproximadamente 35 mil hectáreas invadidas en todo el estado, desde hace cinco años a la fecha, principalmente en Ocozocoautla, Berriozábal, San Fernando, Venustiano Carranza, entre otros”, puntualizó el presidente estatal ganadero.
A pesar de mantener pláticas con el Gobierno estatal, por el momento no se ha llegado a avances en este tema, agregaron.
Al no tener certeza de la propiedad de la tierra, los ganaderos estatales tiene que mermar la producción de la cebas de res para no perder solamente superficies de terreno, siendo el Movimiento Campesino Regional Independiente (Mocri), la organización que más infringe en este delito.












