Deducciones pueden ser un alivio a la economía

La especialista recomendó tomar esta medida. CP
La especialista recomendó tomar esta medida. CP

En el regreso a clases, las familias que tienen a sus hijos en escuelas particulares pueden encontrar en las deducciones fiscales una alternativa para reducir el impacto económico de las colegiaturas, señaló Martha Lilia De La Cruz Chamé, presidenta del Colegio de Contadores Públicos Chiapanecos.

Durante una entrevista, la especialista explicó que las personas físicas pueden aplicar el estímulo fiscal por el pago de colegiaturas al presentar su declaración anual, siempre que cumplan con los requisitos establecidos por la autoridad fiscal.

Cifras

De acuerdo con la información vigente del Servicio de Administración Tributaria (SAT), el límite anual de deducción por estudiante es de 14 mil 200 pesos para preescolar; 12 mil 900 para primaria; 19 mil 900 para secundaria; 17 mil 100 para profesional técnico, y 24 mil 500 pesos para bachillerato o equivalente.

De La Cruz Chamé aclaró que estos montos representan límites de deducción, por lo que no significa que automáticamente el contribuyente recibirá esas cantidades como devolución. El posible saldo a favor dependerá de la situación fiscal, ingresos, retenciones y demás deducciones personales de cada contribuyente.

La presidenta del organismo colegiado destacó que este beneficio también puede ser aprovechado por trabajadores asalariados que no están obligados a presentar declaración anual, ya que pueden optar por presentarla para aplicar sus deducciones personales y, en su caso, obtener un saldo a favor. El propio SAT reconoce esta posibilidad para los trabajadores del régimen de salarios.

Recomendación

Para hacerlo correctamente, recomendó comenzar desde ahora a integrar la documentación correspondiente al ejercicio fiscal 2026. Las colegiaturas deben estar amparadas mediante comprobantes fiscales y la institución educativa debe contar con autorización o reconocimiento de validez oficial de estudios.

La factura debe contener correctamente los datos fiscales del contribuyente y del estudiante, incluyendo nombre, CURP, nivel educativo y RVOE, además del uso de CFDI correspondiente a pagos por servicios educativos.

Otro requisito fundamental es la forma de pago. El SAT establece que las colegiaturas deben cubrirse mediante transferencia electrónica, tarjeta de crédito, débito o de servicios, o cheque nominativo, desde una cuenta a nombre del contribuyente. Los pagos en efectivo no cumplen con este requisito.

De La Cruz Chamé enfatizó que inscripciones, reinscripciones, útiles escolares, uniformes, actividades recreativas, recargos y otros conceptos distintos a la colegiatura, no son deducibles dentro de este estímulo. (SAT México)

Expedientes, indispensables

Ante ello, recomendó a los padres de familia mantener un expediente digital ordenado con sus facturas y comprobantes de pago, incluso mediante un correo electrónico destinado exclusivamente para concentrar esta documentación.

La contadora pública también recordó que las colegiaturas no son el único concepto que puede aprovechar un asalariado. Entre las deducciones personales se encuentran determinados gastos médicos, dentales y hospitalarios, gastos funerarios, primas de seguros de gastos médicos, aportaciones para el retiro, intereses reales de créditos hipotecarios y otros conceptos previstos por la legislación fiscal.

Finalmente, Martha Lilia De La Cruz Chamé hizo un llamado a los contribuyentes a dejar atrás la percepción de que el SAT debe ser visto únicamente como una autoridad recaudadora y acercarse a profesionales de la contaduría pública para realizar una adecuada planeación fiscal.

Asimismo, invitó a estudiantes de la carrera de Contaduría Pública a acercarse al Colegio de Contadores Públicos Chiapanecos, particularmente a su comunidad de jóvenes estudiantes, donde pueden acceder a capacitación y actividades de formación profesional.