Deforestación está “matando” ecosistemas en Chiapas

Deforestación está “matando” ecosistemas en Chiapas

La deforestación desmedida que ha ocurrido en la entidad en los últimos años ha traído como consecuencia que los lugares naturales y emblemáticos estén “a punto de morir” y se pueden generar problemas sociales y hasta económicos, advirtió la directora del Instituto de Investigación en Gestión de Riesgos y Cambio Climático de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), Silvia Ramos Hernández.

Entrevistada sobre la problemática que se vive en los lagos de Montebello y de Metzabok, comentó que la prolongación en la ausencia de agua y humedad ha generado que los mantos acuíferos no tengan fuente de abastecimiento.

La deforestación, insistió, hace que el suelo se dañe y la tierra ya no capte el vital líquido; los problemas que han ocurrido en la laguna de Metzabok, el Cañón del Sumidero (en el árbol de navidad) y otros ecosistemas (donde es evidente la reducción de agua) no tienen relación alguna con la actividad sísmica que hay en Chiapas y tampoco con los eventos volcánicos.

El déficit de lluvias, explicó, provoca alteraciones graves en ecosistemas como ríos, presas y hasta los manantiales, espacios utilizados para llevar agua a las poblaciones cercanas.

Malas prácticas

La “gran deforestación” que se generó a mediados del siglo pasado por parte del ser humano, enfatizó Silvia Ramos Hernández, también ha provocado la propagación de incendios forestales y altas temperaturas que se observaron desde inicio de este año.

Aunque las autoridades de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) informaron que lo ocurrido en Nahá y Metzabok obedece a la sequía, la directora del Instituto de Investigación en Gestión de Riegos y Cambio Climático en la Unicach comentó que de no corregirse el problema, las repercusiones sociales y económicas seguirán.

Todos estos eventos, aunque forman parte del cambio climático, consideró, no tienen que verse como sucesos catastróficos pero sí forman parte de resultados negativos en el cuidado al medio ambiente.

Reportes

El pasado 8 de agosto, la Comisión Nacional del Agua (Conagua), a través del Monitor de Sequía en México reveló que en todo el territorio nacional, mil 990 municipios registran algún tipo de sequía; de ellos, 114 se ubican en Chiapas.

El documento puntualiza que, a nivel local, son 46 municipios que están anormalmente secos; 56, con sequía moderada; ocho más tienen sequía severa y cuatro con extrema. Tres municipios de Oaxaca tienen sequía excepcional y cuatro de Veracruz se encuentran en las mismas condiciones.

Las especialistas en temas medioambientales coincidieron en que los trabajos de prevención no sólo tienen que venir de las autoridades, también la población debe colaborar, de lo contrario no se lograrán los resultados esperados.

Como ejemplo mencionó que el programa “Sembrando Vidas” (cuyo propósito es plantar árboles frutales y maderables) es bueno, pero se tienen que realizar como mucho amor por parte de los productores, considerando que para reducir las afectaciones de los gases de efecto invernadero y de dióxido de carbono, se debe tener vegetación y se logra a través de la reforestación.

Naturaleza

En su intervención, Blanca Nidia Vicente Rivera, maestrante en Ciencias en Biodiversidad y Conservación de Ecosistemas Tropicales en la Unicach, comentó que los procesos de secados en los sistemas lagunares son hasta cierto punto naturales, sin embargo, la recuperación puede ser lenta.

La activista, cuya defensa central está basada en combatir la contaminación que se vive en el río Pacú en el municipio de Suchiapa, precisó que en la temporada de estiaje las lagunas pierden conectividad y las más pequeñas son las que se secan.

Aunque en Chiapas se ha registrado un déficit en las precipitaciones, puntualizó, los cuerpos de agua son resilientes, es decir, tienen la capacidad de recuperarse; no obstante, reconoció que sí hay daños considerables en los ecosistemas y se puede ver en la deforestación que hay en la selva Lacandona, actividad ilegal que repercute en el tráfico de madera y el cambio de uso de suelo.

Ahora, enfatizó, se tiene que esperar que las lluvias puedan mitigar el problema de sequía que se vive en los lugares naturales de Chiapas y que muestran su máxima belleza con el agua; lo más importante: ayudan a mantener un equilibrio en la flora y fauna.