"Dalia Villatoro * CP. Una incontrolable deforestación de bosques de pino, principal ""pulmón"" de la región, se lleva a cabo en la antigua finca ""Las Cruces"", sin que las autoridades hagan algo para evitarlo, ya que sin conciencia alguna se está explotando de forma irregular un banco de grava y arena.
Y es que esta propiedad, anteriormente de Eduardo Tovar Armendáriz, ubicada en la ranchería ""El Progreso"", a seis kilómetros de la cabecera municipal, conservó sus bosques hasta 1994, ano en que pasó a manos de campesinos, lo que ha ocasionado que desde entonces sufra una deforestación casi total, causando un impacto a la naturaleza.
Si bien es cierto que se requiere de materiales pétreos para construcción y mantenimiento de las carreteras, toda explotación de esta naturaleza debe estar regida y supervisada por las autoridades correspondientes, en este caso la Secretaría de Protección al Medio Ambiente para no causar un desequilibrio en la flora y la fauna existentes, pero no ha sido así hasta el día de hoy.
Esta ex finca, con más de 150 anos de antigüedad, con una extensión de 305 hectáreas y que en 1976 fue la primera granja agrícola en Chiapas, en vez de ser un vestigio arqueológico en los últimos seis meses ha sufrido un ritmo de deforestación incontrolable de más de 50 hectáreas.
Francisco Tovar Avendano, ingeniero civil y descendiente del ex propietario, reveló que ""Las Cruces"", era una finca totalmente productiva, como lo eran muchas otras en el estado de Chiapas y al llegar el movimiento zapatista de 1994 a ""río revuelto, ganancia de pescadores"", muchos campesinos, pseudo zapatistas y vecinos de las fincas, se aprovecharon de la situación invadiendo las tierras.
Aún más, agregó, el conflicto social derivó hizo que las fincas productivas se convirtieran en tierras ociosas.
Reprochó que los bosques de pino se están perdiendo y ""es increíble que no haya normatividad de ninguna de las autoridades correspondientes, ni del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que en este caso debería proteger el patrimonio arquitectónico para convertirlo en una escuela o un centro ecoturístico para propio beneficio de los campesinos"".
Tovar Avendano apuntó a que aún se está a tiempo de rescatar la propiedad, un patrimonio arquitectónico del estado y sobre todo esa reserva de la biosfera que es importante se reforeste y se proteja, de los pseudo constructores que se aprovechan de los campesinos y a un valor indignante les compran la explotación de esos materiales, en donde deforestan más de 8 hectáreas al mes.
""Ya están introduciendo energía eléctrica para explotar con trituradoras a un ritmo mucho más acelerado y mayor al banco de materiales pétreos, eso significa el doble o triple, a esto nos llevó el zapatismo, lejos de ayudar a los campesinos los perjudicó más, pues siguen viviendo en la inmundicia y la pobreza, y los pequenos propietarios que conservaron esos bosques más de un siglo ven cómo los destruyen sin que el gobierno haga nada"", puntualizó.
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