Durante los primeros días de gobierno, el alcalde de Cacahoatán ha mostrado especial odio, resentimiento y rencor contra elementos de la Policía Municipal, entre las primeras acciones que tomó fue el cese de 10 elementos certificados para sustituirlos por personas sin experiencia, y lo más reciente es degradar a todos a policías rasos para pagarles el mínimo.
Los inconformes señalaron que no hay registros en Chiapas de que en algún municipio se desaparezcan rangos o grados a policías municipales que cuentan con experiencia, antigüedad y cursos, con la intensión de pagarles como sueldo tres mil pesos y condicionarlos a una presunta lealtad.
Irregularidades
La acción la realizaron de manera administrativa interna sin pasarla al cabildo, pero al final la información se hizo pública cuando un elemento, al cobrar sus sueldos devengados, se encontró con la novedad de que su percepción había disminuido algo fuera de la ley, porque ellos cumplen con la responsabilidad y función.
La molestia de los afectados se debe a que es una medida unilateral con la que el alcalde busca demostrar que es él quien manda en el municipio y que puede hacer lo que quiera aún sobre las leyes.
Ante este panorama, algunos de los afectados no cobraron porque están a la espera de una explicación, afirman que el sueldo de ellos, como policías, está presupuestado hasta diciembre, por lo que la medida no se justifica además de ser ilegal.
Los elementos piden respeto a su labor, que se les pague lo que está asignado, que hasta septiembre pasado corresponde a tres mil 734 pesos para el raso, al policía tercero tres mil 956, al segundo cuatro mil 549 y al primero cinco mil 469 quincenales.












