Desde el pasado mes de abril, los jubilados de Banrural se quedaron sin especialistas médicos y la modalidad de administración de medicamentos pasó de ser de patente a genéricos, situación que los deja en un estado de vulnerabilidad al ser personas de la tercera edad con tratamientos activos y con enfermedades crónico-degenerativas, puntualizó Guillermina Díaz de la Rosa, quien habló a nombre de los afectados.
De forma histórica, dijo, los trabajadores contaban con su servicio médico autoadministrado, sin embargo, de manera arbitraria les cambiaron a una integradora que es representada por el doctor Óscar Cuesta, situación que ha causado molestia porque nunca se enteraron (en tiempo y forma) de las licitaciones para hacer el cambio.
Aunque cuentan con personal médico, dijo, no tienen las medicinas adecuadas para las enfermedades que presentan los más de 240 afectados en Chiapas; la problemática se extiende en todo el país y afecta a más de 12 mil personas de forma directa.
Reclamos
José Antonio Gutiérrez Jiménez, otro de los afectados, remarcó que lo que sucede en Tuxtla Gutiérrez con los jubilados es menor a la problemática que se vive en Tapachula, debido a que en aquel municipio sólo cuentan con dos médicos de contacto, les dan las recetas pero no hay un lugar para conseguir las medicinas.
Además de eso, no cuentan con laboratorios ni especialistas para que se atiendan los compañeros que demandan estudios más especializados. En la sede de Huixtla y Motozintla la situación está igual, “ahí están a la deriva -las personas-, lo que están haciendo ahorita es un crimen”, complementó.
La única información que han recibido, después de dos protestas realizadas en un mes, dijo Díaz de la Rosa, es que vendrá una persona del Fideicomiso (ahora así se le llama después de la sustitución de Banrural) de la Ciudad de México, a él le comentarán el riesgo que corren los jubilados que están sólo con medicinas genéricas.
Los inconformes demandan la intervención de las autoridades estatales y federales, debido a que necesitan con urgencia geriatras, otorrinolaringólogos, cardiólogos, reumatólogos y hasta ginecólogos.
Caso
Cecilia Zúñiga Pérez es una jubilada de Banrural y tiene 64 años, padece un problema en el riñón y requiere de un estudio especial, pero no hay especialista que la vea. Padece Esclerosis, que es una enfermedad que le está dañando los órganos internos. Sólo le facilitan medicina genérica y, en vez de tomar una pastilla, tienen que ingerir hasta cuatro para alcanzar el efecto deseado.
Finalmente, los inconformes mencionaron que cada día que pasa la situación se torna más difícil, no sólo porque la integradora responsable de las medicinas da insumos que no son de patente, sino también por el grave problema de salud que enfrentan los jubilados que estaban próximos a cirugías pero no hay quien los opere.











