Dejan el maíz por nuevas alternativas

Ana Laura Mondragón * CP. Desde el 2008 en diversas zonas de la entidad, labriegos se comprometieron a reconvertir el uso de la tierra, de la siembra de maíz de autoconsumo a la palma de aceite, lo que ya está dando resultados.

Según datos de la Secretaría del Campo (Secam), se han sembrado sólo en el municipio de Salto de Agua más de 180 mil plantas, y en el Valle de Tulijá, lo que significa una producción de un total de dos mil 200 hectáreas, únicamente en este lugar.

En los últimos diez años se habían sembrado en esa localidad mil hectáreas de palma de aceite, y sólo en el 2009 en esa zona se han sembrado mil 300 hectáreas de esta planta.

La Secam señaló que muchas zonas en Chiapas cuentan con las condiciones agroecológicas para el cultivo de palma de aceite, la que constituye una alternativa para la reconversión productiva, la restauración de los ecosistemas y garantizar ingresos justos a los productores, ya que la inversión para la producción es mínima.

Cabe señalar que el aceite de palma puede usarse en diversas preparaciones sin necesidad de hidrogenarse, proceso mediante el cual se forman los tan indeseables ácidos grasos precursores de enfermedades como la diabetes y los cardiovasculares, entre otras.

Actualmente, es el segundo aceite más consumido en el mundo y se emplea como aceite de cocina, para elaborar productos de panadería, pastelería, confitería, heladería, sopas instantáneas, salsas, diversos platos congelados y deshidratados, cremas no lácteas para mezclar con el café.

La dependencia indicó que el programa Reconversión Productiva busca devolverle a los suelos de Chiapas su vocación forestal, además de proporcionarles a los productores chiapanecos un óptimo desarrollo para mejorar su calidad de vida.

En el proyecto, los viveros son el principal elemento de esta estructura. Actualmente se cuenta ya con 48 viveros en la entidad, en donde se producen 40 millones de plantas de diversas especies tanto frutales como maderables.

El día de hoy se cuenta con 206 técnicos que trabajan en todas las regiones del estado, y reciben una capacitación tanto a nivel nacional como internacional para poder enfrentar el reto tecnológico que ayude a los productores a asumir una nueva actitud y responsabilidad en sus cultivos.

Asimismo, otro elemento fundamental de este programa intensivo para reconvertir el territorio chiapaneco es la Agricultura Protegida, la cual tiene como eje el establecimiento de plantaciones permanentes que tienen un periodo de producción de dos a cuatro años según la especie, lo que significa mayores ingresos para el productor.

Finalmente, la dependencia indicó que en este sentido los productores están convencidos que hoy tienen en sus manos el hacer producir aún más sus tierras aptas para el desarrollo de plantaciones, que permitirían un gran incremento en la producción.