Ante la postura casi unánime de la sociedad tuxtleca así como de integrantes de la iniciativa privada, desde sectores como el empresarial, político y social, para exigir la reubicación de la Escuela Normal Rural Mactumactzá, el diputado local Marcelo Toledo Cruz refirió que semejante decisión debe ser motivo de un análisis riguroso.
Liberan obras
La declaración del legislador, que ya había sido respaldada por otros políticos y sectores, como el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), ocurrió mientras este fin de semana se dio a conocer la reactivación de las obras del doble paso a desnivel que se construye sobre el libramiento Norte, a la altura del bulevar Vicente Fox.
A pesar de que el viernes en la noche ya pudo observarse que no había ninguna presencia de normalistas, quienes “secuestraron” los trabajos por más de una semana, las afectaciones reportadas por las autoridades superan los cuatro millones de pesos a la empresa, más los daños a los bolsillos de varios trabajadores.
Además, tras la suspensión de las acciones hostiles, quedaron los daños ocasionados a empresas privadas y particulares, así como las afectaciones a la ciudadanía, que de cualquier modo permanece firme en la convocatoria de una marcha para la reubicación de la institución educativa de nivel superior.
Diálogo
El diputado Marcelo Toledo Cruz consideró prudente dialogar con los estudiantes, aunque, dijo, lamentablemente en ocasiones hay liderazgos que no se conducen por el camino del bien y parece que eso es lo que está sucediendo con los jóvenes de la Normal Mactumactzá.
“La reubicación me parece que tiene que ser sujeta a una revisión exhaustiva, ya que clama la sociedad de que se vaya la escuela, pero debería de verse en el contexto en que se desarrolla esa escuela”, dijo.
No hay que olvidar, agregó, que la mayor parte de esos estudiantes son hijos de campesinos, son jóvenes que vienen de otras comunidades a buscar un mejor futuro y no en una forma tan simple como decidir quitarla.
Muchos beneficios
En este mismo contexto, la autoridad dio a conocer que los 527 alumnos reciben cifras que rondan por los seis millones de pesos mensuales, sin que esto se vea replicado en promedios positivos de los estudiantes, en la producción de cultivos o en conocimientos aplicados, en el sentido de que la inversión se traduzca en beneficios sociales.
Por el contrario, los estudiantes han colectado cerca de tres millones de pesos con la toma de casetas y se han logrado abastecer de productos empaquetados y de combustible por medio de las unidades que acostumbran a retener, de empresas refresqueras, botanas y panificadoras, así como de las pipas de combustible que secuestran.
En tanto que permanece el llamado de la sociedad a reunirse el próximo domingo 10 de abril, a las 9:00 horas, en las afueras del Instituto Tecnológico de Tuxtla (ITTG), para exigir la reubicación de esa escuela de nivel superior.












