Pequeños comerciantes y propietarios de algunos puestos de ropa, venta de comida, bebidas tradicionales y artesanías en Tuxtla Gutiérrez, afirmaron que en diferentes ocasiones han acudido para solicitar el denominado Crédito a la Palabra, pero hasta el momento no han entendido el procedimiento.En este contexto, Olga, una comerciante de 57 años de edad que vende productos elaborados a base de nopal y amaranto desde hace 18 años, dio a conocer que ella ha dejado de percibir todo recurso ya que su participación en bazares y en eventos culturales se ha suspendido completamente.
Derivado de ello y al enterarse de este supuesto beneficio desde comienzos de abril, comenzó a investigar y se acercó a las oficinas de la Secretaría de Bienestar en la 13ª Poniente.
Sin embargo, en un primer momento le fue notificado que se tenía que comunicar al número 9616121723, extensión 40534, a pesar de ello, la atención la realizan en un horario muy limitado.
Al hacer contacto, los funcionarios le notificaron que para acceder a este apoyo monetario, tenía que estar en un padrón que fue llevado a cabo mediante un censo en el año 2018.
“Fue ahí donde alegué que el apoyo anunciado a nivel federal era para los pequeños comerciantes en situación crítica económica, pero no sólo soy yo, somos varios vendedores que no sabemos cuándo se realizó este censo”, precisó.
No obstante, otra duda salió a relucir, ya que la comerciante dijo que existen casos de vendedores que fueron censados en 2019, pero tampoco pueden obtener este beneficio, a pesar de que una de las reglas del apoyo expone que el censo fue realizado en 2019 y no en 2018.
“Nosotros no entendemos qué es lo que está pasando, conocemos casos de personas que no venden nada y resultaron beneficiados con los 25 mil pesos de ese crédito, además de que el jueves 7 de mayo, hubo otro censo donde nos notificaron que podíamos entrar, pero una vez en el lugar nos dijeron que sólo era para personas censadas, por eso no entendemos qué está pasando con este apoyo”, indicaron.












