Derivado de la crisis que se vive en Chiapas por desplazados por un conflicto limítrofe entre los municipios de Chenalhó y Chalchihuitán, la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) demandó una rápida respuesta para las más de cuatro mil personas desplazadas de sus hogares.
Expresó que tienen conocimiento de que muchas personas viven una situación particular de vulnerabilidad (niños, niñas, personas mayores y mujeres embarazadas) y han “sido forzadas a enfrentar condiciones inhumanas, incluyendo la falta de condiciones adecuadas de salud, la ausencia de un lugar de refugio adecuado y poco o nulo acceso al agua o a la alimentación, además de encontrarse en una situación continua de inseguridad”.
De esta manera, externó que la trágica situación actual es inadmisible y requiere una respuesta pronta y adecuada que provea a las personas afectadas de la seguridad necesaria, una ayuda humanitaria inmediata y culturalmente adecuada, así como la generación de todas las condiciones necesarias para garantizar un retorno seguro a sus hogares, proveyéndoles también de protección en los mismos.
Además de señaló que es necesario lograr una solución integral y duradera que ponga en el centro los problemas estructurales que han dado origen al desplazamiento interno forzado y la solución de los conflictos que enfrentan estas comunidades.
Asimismo, este proceso debería contar con el apoyo y la mediación de las instituciones y las organizaciones de la sociedad civil relevantes, para poner fin a las tensiones entre las comunidades y asegurar que este tipo de hechos no vuelvan a ocurrir.












