Integrantes del comité directivo estatal de la Unión Regional de Ejidos Marginados en el Estado (Ureme), acompañados de comisariados ejidales de la región Selva y Cañada del municipio de Ocosingo, informaron que en dichas regiones hay escasos servicios básicos.
Marcelo Jiménez Ruiz, delegado municipal de Ureme en Ocosingo, dijo que piden cuatro cosas de manera puntual a las autoridades: salud, casa digna, energía eléctrica y teléfono; las cuales, detalló, son necesarias para las comunidades donde viven sus afiliados.
Sin indicar el número de niños que se encuentran en estas regiones, también incluyó la construcción de escuelas, pues en dichas comunidades “no existe ninguna”.
Poco tiempo después fueron recibidos por representantes de la Secretaría de Gobierno para entablar la mesa de diálogo solicitado con las autoridades, con quienes insistieron en la necesidad de tener condiciones de vivienda digna en sus comunidades, las cuales, aseguró Jiménez, han sido históricamente marginadas.
Al finalizar el diálogo, el delegado de Ureme indicó que también esperan poder recibir beneficios para el campo pues, actualmente, “el único apoyo de gobierno que hemos recibido es el programa federal ‘Sembrando Vida’”.
Sobre este último, cabe destacar que fue creado para promover la siembra de árboles maderables y de cosechas, por lo que cuenta con un apoyo de 35 millones de dólares del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) de las Naciones Unidas.
Según agencias de información, hasta octubre de 2020 había 17 mil 487 agricultores de Sembrando Vida en Ocosingo, a quienes por la pandemia les entregaron dos apoyos de cinco mil pesos en una sola transferencia por el trabajo de 2.5 hectáreas.












