Es necesaria una reforma del sistema penitenciario para evitar enfrentamientos entre reos, como el ocurrido este fin de semana en el penal de Apodaca, Nuevo León, que alberga a una población de dos mil 700 internos. La modificación carcelaria debe evitar corrupción, autogobierno, hacinamiento y la mezcla de delincuentes del fuero común con narcotraficantes y secuestradores.
Fue el encabezado de primera plana de casi todos los medios de comunicación del país este lunes, no obstante, la información había sido dosificada, pues en primera instancia se informó de un saldo de 44 reos asesinados. Más tarde se precisó que las víctimas fueron en su mayoría miembros del Cártel del Golfo, y que los victimarios son del Cártel de los Zetas. Sin embargo, después trascendió que esa misma madrugada del domingo pasado se habían fugado 30 reos procesados por homicidio y tráfico de drogas.
Tras el análisis de la información se ha planteado que la fuga no necesariamente estaría vinculada con la riña, ya que de acuerdo con reportes, ocurrió antes del enfrentamiento.
Algunas imágenes que se han dado a conocer muestran una crueldad y saña inauditas.
Estos hechos fueron antecedidos por llamados de diversos actores en el sentido de que había que revisar la realidad carcelaria del país ante lo registrado en Honduras, en donde más de 350 presos perecieron en un incendio.
El hecho de Apodaca fue como la continuación de una tragedia que muestra descarnadamente al sistema penitenciario en México, una de las asignaturas pendientes del actual Gobierno Federal. Es cierto, se han abierto convocatorias en diversas plazas del país para renovar al personal de custodia, sin embargo, hasta donde se sabe, pocos responden al llamado, concientes de que allí es todo el sistema el que debe ser demolido y reconstruido de cero.
Las fugas masivas de años anteriores, y el hecho actual de que por este suceso 18 custodios que se mantenían trabajando la madrugada del domingo cuando se registró el enfrentamiento entre grupos antagónicos del crimen organizado en Apodaca, estén siendo investigados por complicidad en el crimen, sólo viene a confirmar lo anterior.
No será tarea fácil, pero alguien tendrá que empezar, de cero.











