El Colectivo de Monitoreo Frontera Sur denunció la violencia que viven las personas en contexto de movilidad y con necesidades de protección internacional ubicadas cerca del río Suchiate en Ciudad Hidalgo, en vista de que alrededor de 800 personas en campamentos están a la espera de respuesta por parte del Instituto Nacional de Migración (INM) sobre su traslado a Tapachula o Tuxtla Gutiérrez.
De acuerdo con la documentación realizada por el Colectivo en las inmediaciones del río, las personas están siendo obligadas a esperar hasta siete días en obtener respuestas por parte del INM y poder ser trasladadas hacia Tapachula o Tuxtla Gutiérrez.
“Durante ese tiempo no reciben ningún tipo de asistencia y, en tanto, han tenido que instalar campamentos.
“Se identificaron hasta 80 tiendas de campaña en esta área, habitadas principalmente por familias con niñas y niños de primera infancia que ante la falta de protección y atención de las autoridades correspondientes, se ven forzadas a utilizar agua no apta para consumo humano, tanto para hidratarse y preparar alimentos como para la higiene personal.
“Asimismo, no cuentan con acceso a servicios médicos y medidas de seguridad”, denunció la organización.
Falta de atención
Exhibieron también la falta de atención por parte del personal del INM, así como la escasa información a las familias del campamento.
“De acuerdo con los testimonios de estas, de manera constante los agentes se burlan de ellas; la información proporcionada es confusa o falsa y en general predominan los tratos violentos y discriminatorios.
“En conjunto esto imposibilita que las personas y familias puedan dar seguimiento a sus procesos migratorios”, relataron.
Por lo tanto denunciaron la inoperancia y discrecionalidad del INM en el río Suchiate, lo que en consecuencia está poniendo en riesgo inminente a personas con necesidades de protección internacional.












