Reclusos una vez más elevaron su voz para demandar el inicio de las investigaciones correspondientes en contra de José Hernández Márquez, director del Centro Estatal para la Reinserción Social de Sentenciados (CERSS) número 16, “El Encino”, puesto que consideran diversas irregularidades cometidas en su agravio.
Por ello, buscan evitar que se concrete una huelga en el interior de la penitenciaría, de acuerdo con una misiva que ha sido enviada a medios de comunicación a través de los familiares.
En la denuncia señalan que “el director del penal ha extorsionado imponiendo altas cuotas económicas que son cobradas por los voceros de cada nivel, quienes se encargan de amenazar, golpear e intimidar, diciendo que son los pagos exigidos por el director Márquez.
“Cobran cuotas a las personas de nuevo ingreso, por visita conyugal y los teléfonos”.
Estas situaciones, aseguran, fueron denunciadas a su paso por otros centros penitenciarios del estado.
Según datos aportados por los reclusos —que piden el anonimato por temor a represalias en su contra—, cada visita conyugal tiene un costo de 300 pesos. Mientras que a las personas de nuevo ingreso la tarifa manejada, de acuerdo con el perfil económico de cada una, puede ser de hasta 50 mil pesos, situación que ha comenzado a crear gran inconformidad entre los reclusos.
Otra de las irregularidades es el ingreso de pastores evangélicos que supuestamente predican la palabra de Dios, pero solo buscan recaudar los pocos recursos económicos con los que cuentan, ya que “finalmente van a parar a las manos del director, pues se tiene conocimiento de que el ingreso de los diezmos es repartido con él para que siga permitiendo el ingreso de los pastores”.
Aseguran que amenaza a todos por igual, previendo denuncias con un traslado a otros penales, lo que en gran medida les afectaría económicamente, ya que la mayoría de los reclusos que enfrentan procesos o han sido sentenciados son indígenas y de bajos recursos económicos.
En la extensa denuncia enviada demandan a las autoridades estatales su intervención para la sustitución inmediata del director; además, buscan que las Comisiones Estatal y Nacional de los Derechos Humanos (CEDH/CNDH), al igual que centros de derechos humanos independientes, entren al penal encubiertos y realicen las investigaciones correspondientes para desenmascarar a José Hernández Márquez.












