Luego de la visita de la caravana “El Sur Resiste 2023” que partió de Chiapas, elementos militares de la Guardia Nacional (GN), Secretaría de Marina (Semar) y policía estatal de Oaxaca desalojaron de forma violenta un plantón de campesinos mixes afectados por las obras del ferrocarril del Istmo de Tehuantepec.
El 27 de abril, integrantes de la caravana El Sur Resiste sostuvieron un encuentro en el campamento que fue desalojado por elementos militares y policiacos. Por este motivo la caravana se manifestó sobre la carretera Transístmica para denunciar los actos de represión.
Organizaciones en conjunto emitieron un comunicado para exigir la libertad inmediata e incondicional de los manifestantes detenidos en el desalojo: María Magdalena Martínez Isabel, Esperanza Martínez Isabel, Elizabeth Martínez Isabel, Eliodoro Martínez Isabel, Fernando Hernández Gómez y Adela Severo Teodoro.
Además, piden atención médica para los pobladores que fueron golpeados por los uniformados, la devolución de los bienes sustraídos (sobre todo teléfonos celulares), así también atención para las peticiones del grupo que ha mantenido el bloqueo por más de un mes y garantías de seguridad para quienes integran la caravana El Sur Resiste.
Antes del desalojo, la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (Ucizoni) denunció distintos actos de amenaza, intimidación y agresiones perpetradas por elementos de la GN, Semar y policía estatal de Oaxaca contra el campamento.
Por otro lado, la caravana que partió de Pijijiapan, Chiapas, el pasado 25 de abril, es un espacio de información sobre los efectos de los megaproyectos en el sur de México, organizada por el Congreso Nacional Indígena (CNI).
Pasará por territorios de Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Campeche, Quintana Roo y Yucatán, y está integrada de pueblos originarios, campesinos, simpatizantes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y organizaciones nacionales e internacionales aliadas, además de medios de comunicación.











