Con más de tres meses que llevan en la obra de pavimentación en Tonalá, varios comercios han cerrado y algunas tiendas han despedido a trabajadores por la falta de ventas, afirmaron los locatarios.
En entrevista un comerciante declaró que en su establecimiento desde el inicio de la obra “disminuyeron las ventas y tuvimos que despedir a empleados para reducir los gastos de operación, llevan más de tres meses y no vemos que avancen, están muy lentos, en ocasiones llegan con poco personal y así no se puede avanzar”, expresó el ciudadano.
“En mi caso, el propietario del local me está otorgando un beneficio de condonar un porcentaje de la renta; sin embargo, no estamos alcanzando lo esperado.
Otros establecimientos cerraron por completo porque las rentas alrededor del Mercado Público Manuel Larráinzar no son baratas, oscilan promedio a los 10 mil pesos o más, todo depende sus medidas”, puntualizó.
Señalamientos
Por otra parte, las vendedoras ambulantes también se han quejado que las ventas no están generando suficientes ganancias, afirman que les está costando sacar los productos ante “la falta de responsabilidad de este Ayuntamiento que encabeza Manuel Narcía Coutiño”.
Los locatarios y locatarias están exigiendo seriedad y responsabilidad por parte de la autoridad municipal porque es una obra “de prioridad”, pero también de rapidez, tanto por la reactivación económica, como por el tiempo de lluvias.
Además agregaron que el robo a los puestos ambulantes ha incrementado ante la falta de seguridad en las vías provisionales en que se encuentran vendiendo los locatarios y locatarias.
“Esperemos que el alcalde sea más consciente, si no hay recursos económicos para realizar las obras, que no se ejecuten”, sostuvieron los locatarios.












