Ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) trabajadores sindicalizados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) presentaron una queja ante la serie de amenazas y acoso que han sufrido en los últimos días al protestar porque pretenden quitarles sus derechos laborales, y pasen a ser empleados de una empresa privada que manejará el nuevo Hospital General de Zona 01 “Nueva Frontera”.
Esto es el inicio de la privatización del IMSS y ante ello urgieron la intervención del presidente Andrés Manuel López Obrador, para que se dé marcha atrás en ese intento que afectará no solo a los empleados de la institución de salud más importante del país, sino a todos los derechohabientes.
En conferencia de prensa reconocieron que si bien existe una recomendación de Protección Civil sobre riesgos en el antiguo hospital, el nuevo ya presenta problemas en su infraestructura eléctrica, goteras y pisos.
“Se nos dice que nos vamos al nuevo hospital pero se violan nuestros derechos laborales, porque fuimos contratados por el IMSS y no por una empresa privada”, sostuvo Gustavo Santiago Victoria, secretario del interior de la Delegación 04 del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social.
Lamentó la actitud asumida por la dirigencia del organismo sindical tanto nacional como delegacional, que han hecho caso omiso a las denuncias de los trabajadores que han sufrido acoso y amenazas, porque con la nueva determinación que se pretende dar “si existe un problema laboral no sabemos a quién vamos a acudir”.
Los jefes de las diversas áreas han recibido oficios en donde se les pide que retiren todo tipo de accesorios y objetos personales que tengan, porque “en virtud de que el día en que deje de funcionar este hospital, las oficinas administrativas y la torre de hospitalización serán clausuradas en su totalidad y no se podrá tener acceso a ellas”.
Lamentaron la falta de información y de apoyo de sus dirigentes sindicales, en virtud a que “en la cláusula 22 del Contrato Colectivo, indica que el día para mover al personal debe haber previa notificación al trabajador y el sindicato, y ahora nadie sabe nada”.
Por ello, se entregó un pliego petitorio tanto a la dirección general como a la delegación estatal del IMSS para solicitar información clara y paralelamente se presentó una queja ante la CNDH, con la finalidad de darles a conocer las violaciones a sus derechos laborales, acoso y amenazas que esta enfrentando el personal.
Por lo menos 550 trabajadores sindicalizados enviaron una carta en la que solicitan mayor información pero la respuesta ha sido de amenazas de sanciones. “Nuestra relación laboral es con el IMSS, no con una empresa privada”, sostuvo a su vez la asistente médico, Rosaura Rodríguez Cota.
Estableció que con la privatización al IMSS se violan los artículos 1º, 14 y 16 de la Constitución General de la República, por lo que consideran iniciar también procesos jurídicos para la defensa de la institución.
Y es que además en los estatutos del sindicato se establece que “no se puede permitir la privación de los servicios de salud del IMSS”, por lo que pidieron al presidente López Obrador y al director general de la institución, Zoé Robledo Aburto, recapacitar y dar marcha atrás a la privatización que afecta al pueblo.
RENTAS
Asimismo, denunciaron que desde hace tres años decidieron iniciar un proceso de rentas de ambulancias con el compromiso de la empresa beneficiaria del contrato, de mantener las unidades en buen estado y equipadas, pero hasta ahora no han cumplido.
También enfrentan problemas con la sobrecarga de trabajo en el área Médica, Hospitalaria, de Enfermería y Trabajo social, entre otras, situación que no es atendida.
Los trabajadores pidieron que su líder nacional, Arturo Olivares, venga a Tapachula a conocer la situación, al igual que al director general del IMSS, Zoé Robledo, porque “es en su tierra en donde se esta gestando la privatización del IMSS”.
“Esperamos que el presidente López Obrador no permita que después de 75 años de ser la institución de salvaguarda de la salud y la vida, se ponga en riesgo por la privatización”, precisaron.
De acuerdo con ellos, para el mantenimiento a los hospitales del IMSS en Chiapas anualmente se destinan 50 millones de pesos, lo que hace que se encuentren en forma deplorable y con equipamiento viejo, pero “ahora pagarán una renta de 400 millones de pesos anuales a una empresa privada”.












