Integrantes del Observatorio Ciudadano de Chiapas (OCCh), mediante el reporte presentado durante los primeros tres meses de este 2020 y que obedece al análisis de 12 delitos, revelaron que en el estado aumentó de forma considerable el uso ilegal de las armas, lo que debería representar una alerta para las autoridades considerando que los datos retomados vienen de la información que comparte el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
Enriqueta Rincón Burelo, directora del OCCh, detalló que el uso de armas de fuego tuvo su mayor repunte en el homicidio doloso y la curva de ascenso viene desde el 2015.
Aunque el trimestre más alto que tienen reportado fue en el 2019 (cuando se confirmó que en el 50 por ciento de las carpetas de homicidio doloso se utilizó una arma de fuego), de enero a marzo de 2020 los homicidios con armas de fuego representaron un 48 por ciento de todas las averiguaciones previas.
En el caso del uso de arma blanca, dijo, alcanzaron un 25 por ciento en todos los casos de homicidios dolosos y los estipulados “con otro elemento” no pasaron del 20 por ciento.
Los delitos que se analizaron en este trimestre son: homicidio doloso, feminicidio, homicidio culposo, violencia familiar, extorsión, robo con violencia a vehículo, casa-habitación, negocios, transeúntes; se le suma la violencia sexual y trata de personas.
Carmen Villa, directora de Liga Lab (organización que también trabaja en analizar la incidencia delictiva), comentó que dentro de las revelaciones que encontraron en el reporte trimestral, se encuentran algunos cambios en el robo a vehículos, es decir, este delito aumentó en la entidad pero estuvo orientado a la sustracción ilegal de motocicletas.
Sobre el incremento del uso de armas en la comisión de delitos, consideró que dicha situación debería ocupar a las autoridades para implementar políticas públicas a fin de frenar el acceso ilegal a dichos artefactos, pues forman parte de un instrumento para delinquir.
Sobre el análisis de los 12 delitos, los integrantes del Observatorio comentaron que en el caso de San Cristóbal de Las Casas, cuatro de ellos registraron un aumento en la incidencia por cada 100 mil habitantes, se trata de homicidio culposo, robo a negocio, violación y violencia familiar.
En esa ciudad, nueve de cada 10 homicidios culposos suceden en accidentes de tránsito; por violencia familiar, cada semana se abrieron 6.5 carpetas de investigación. Nueve de cada 10 robos a transeúntes y casa-habitación implica el uso de violencia por parte de los delincuentes.
Para el caso de Tapachula, los delitos que presentaron aumentos son: homicidio culposo, robo con violencia, de vehículo, a negocio, así como violación sexual.
La tasa municipal por homicidio culposo, dice el informe, es dos veces más alta que la nacional (2.9 carpetas de investigación). La violencia estuvo presente en la mayoría de los delitos patrimoniales.
Para el caso de la violación sexual, el aumento en la tasa trimestral fue del 54 por ciento, lo que representó 6.3 carpetas de investigación por cada 100 mil habitantes.
Para la capital de Chiapas fueron tres delitos los que aumentaron su incidencia: robo a vehículos, violación y violencia familiar, estos dos con números rojos.
En lo que respecta a homicidio culposo, cuatro de cada cinco delitos ocurrieron en accidentes de tránsito. En robo a negocios, tres de cada cinco ocurrieron con violencia. En Chiapas, en promedio, se registraron 109 carpetas a la semana en cuanto a los delitos se refiere. Los tres municipios analizados registraron aumento en violencia contra la mujer.
Villa comentó que el informe también reveló las tendencias de la criminalidad en el estado y en los municipios analizados, es decir, debido a las condiciones generadas por la pandemia, esperan que en el siguiente reporte aparezcan algunos cambios en cuanto a la incidencia delictiva, tomando en cuenta que la violencia familiar tuvo un repunte.












