Diversas organizaciones de la comunidad zoque se pronunciaron y denunciaron a Petróleos Mexicanos (Pemex) y a la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) por la negligencia y falta de revisión de los ductos de transportación de hidrocarburos, pues ello provocó que el pasado 26 de julio se diera un derrame de petróleo y contaminara los ríos Mezcalapa y Carrizal, ocasionando que más de 600 mil personas se quedaran sin agua.
A través de un comunicado los afectados destacaron que la fuga, supuestamente ocasionada por presuntos huachicoleros, ha generado una mancha de aceite de crudo que ya se dispersó por arroyos, ríos y pastizales, principalmente en la ranchería El Platanar, municipio de Pichucalco, ubicada entre los límites de Chiapas y Tabasco, sobre la cuenca Grijalva.
Sí hubo reporte con antelación
“Lo lamentable de estos hechos, es que en meses anteriores las autoridades locales ya habían reportado la posible fuga en las oficinas de Pemex, en el municipio de Reforma; sin embargo, nadie atendió la solicitud”, destacan.
También señalaron que es necesario realizar una revisión a los derechos de vías de los ductos, pues muchos de ellos se encuentran sobre o debajo de viviendas, escuelas y torres de alta tensión de comunidades campesinas, las cuales también padecen los efectos de la lluvia ácida.
“Desde nuestros territorios ancestrales extendemos el apoyo a nuestros hermanos chiapanecos y tabasqueños, y nos unimos a ellos para exigir justicia ambiental”, concluyen.
Por otra parte, el Gobierno Municipal de Pichucalco informó —a través de sus redes sociales— que continúan atendiendo las fugas en el oleoducto número 12, ubicado en la ranchería la Batería, el cual está atendido por personal de Pemex, al mando de Adolfo Sastre García, encargado del campamento. Además de personal de Protección Civil y ambiental para tomar todas las medidas sobre los hechos ocasionados.
“El Gobierno de Pichucalco continúa exhortando a la población a tener precaución sobre los lugares por donde pasan los ductos de Pemex, para evitar algún accidente, o bien, reportarlos a las autoridades para evitar contaminación a los ríos y arroyos, que en muchas ocasiones sirven como suministro de agua a los domicilios de miles de familias”, se lee.












