n Ricardo López / CP
Pese a que adultos mayores hacen largas filas desde muy tempranas horas en las instalaciones de la Secretaría del Bienestar en el Cinco de Mayo, donde les entregan una ficha para luego mandarlos a cobrar al Palacio Federal, “existe una gran desorganización, aunado a que el trato es prepotente”.
Al respecto, Julia Guillén expresó que un individuo -no supo identificar su nombre-, personal de apoyo en las instalaciones en donde se realizan los pagos, le faltó al respeto.
“El hombre sale a dar las fichas pero hace lo que quiere; al hacerle alguna observación se conduce grosero. Tengo 66 años, pero no me voy a dejar”, sentenció.












