A casi seis meses de la irrupción de un grupo armado que causó la muerte de dos líderes campesinos del municipio de Amatán, José Trinidad López Calvo, dirigente estatal del Movimiento Campesino Regional Independiente de la Coordinadora Plan de Ayala-Movimiento Nacional, comentó que ante la presencia de grupos civiles armados urge la llegada de elementos de la Guardia Nacional.
López Calvo recordó que por diferencias políticas se mantenía tomada la presidencia municipal y en estos hechos el pasado 17 de enero perdieron la vida Noé Jimenez Pablo y José Santiago Álvarez, ambos líderes del Movimiento Campesino, pero hasta ahora los dos casos no han sido aclarados.
Ante esto, López Calvo demandó la presencia de la Guardia Nacional, a la entrada y salida del municipio, para que se tenga una seguridad confiable y se haga frente al grupo de choque que aún se encuentra operando.
Jiménez Pablo era líder campesino y uno de los personajes que dirigía un movimiento en contra del expresidente municipal Manuel de Jesús Carpio Mayorga, este último era señalado por la organización como operador de un grupo de choque armado en Amatán.
López Calvo comentó que ellos han entregado las pruebas suficientes para que las autoridades aceleren la investigación y ejecuten las órdenes de aprehensión, lo que ayudaría a la desintegración del grupo armado local.
El dirigente estatal informó que el grupo armado sigue en operaciones dentro del municipio, ahora de forma más discrecional, por lo que esto ha sido la principal petición de la organización en las mesas de diálogo en la cual han pedido el desarme del grupo dirigido por Isidro Chávez y Javier Tovilla de forma material y Carpio Mayorga como intelectual.
“El grupo sigue operando, desde que fueron exhibidos por nuestros compañeros la noche del 17 de enero con la portación de armas largas y cortas supimos de su poderío, por lo que pedimos que se actúe de forma inmediata” comentó.
Además, denunció que el refuerzo de los elementos de seguridad estatal en el municipio sólo se acercó con la familia Carpio Mayorga y el grupo civil armado, por lo que, piden el cambio rotativo de los mandos policiacos en el municipio.
También, comentó que desde lo sucedido el pasado 17 de enero se unieron más personas al mecanismo de protección a periodistas y activistas de la Secretaría de Gobernación, en ellas la presidenta concejala Lilía Arias Méndez y el tesorero del municipio, sin embargo, la poca infraestructura en el municipio ha complicado la aplicación de una herramienta de alarma.
“La telefonía es importante, el mecanismo opera bajo poca señal, nos han dicho que se necesita inversión, hemos hecho las diligencias correspondientes para ellos, pero la poca señal hace que no funcionen los botones de pánico”, afirmó.












