Denuncian impunidad tras agresión en un bar

Denuncian impunidad tras agresión en un bar

Víctimas y familiares que aseguran haber sufrido los embates por parte de meseros y guardias de seguridad del bar “La Palapa de mi mamá” en Tuxtla Gutiérrez, denunciaron que a un mes de ocurridos los hechos impera la impunidad. Exponen un presunto encubrimiento de los dueños del establecimiento, quienes no quieren dar los nombres de los agresores ni proporcionar los videos de videovigilancia.

“Que entreguen a los meseros, que entreguen al gerente, porque a mi hijo no solamente lo golpearon, intentaron matarlo debido la gravedad de las heridas que tiene”, resaltó Laura “N”, al tiempo que expuso que su hijo de 24 años aún se encuentra grave por los golpes que le originaron fracturas en mandíbula y en cuerpo, las cuales no le permiten caminar bien y los golpes en la cabeza le generan ataques epilépticos.

La denunciante resaltó que la dueña del establecimiento buscó llegar a un diálogo tras la denuncia interpuesta en la Fiscalía General del Estado, sin embargo, la condición de los familiares fue dar los nombres de los responsables y los videos de aquel incidente, momento en el que los pretextos comenzaron a surgir.

Resaltó que en un acercamiento, la dueña de “La Palapa de mi mamá” le dijo que no hay cámaras que grabaran el lugar donde ocurrió el altercado (estacionamiento), que el mesero agresor estaba de vacaciones y que los otros tenían permisos, declaraciones que catalogó como “ilógicas”.

Ahora, expuso que “la señora (dueña del establecimiento) dice que los meseros ya están despedidos, junto con los vigilantes; la señora está encubriendo a esos delincuentes y cómo es posible que ella busque un diálogo, si su condición es que esto quede impune”, resaltó.

Alegó que las investigaciones de la Fiscalía General del Estado son lentas, pues hasta hace una semana se le rindió declaración a su hijo agredido, no se ha llamado a comparecer a ningún implicado y hasta ayer le entregaron unas copias sencillas de los documentos del caso, sin sellos, lo que la hizo poner en tela de duda su legalidad.

“Pido justicia para mi hijo, para mi hija y mis menores de edad”, subrayó Laura “N”, quien exigió a las autoridades que la impunidad quede fuera del procedimiento, del cual resaltó esperará y continuará “hasta las últimas consecuencias”.