Un grupo de derechohabientes del área de Nefrología del Hospital General “Dr. Belisario Domínguez” se manifestó para solicitar una mesa de diálogo con autoridades estatales, puesto que denuncian que existen actos de corrupción por parte de los administrativos de la Delegación del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste).
Antonio Espinoza manifestó que un grupo de pacientes nefrópatas recibe atención subrogada en clínicas privadas y hasta el momento han recibido una atención digna y adecuada por parte de la empresa Hemotux, pero anteriormente el servicio se los otorgaba en el Centro Chiapaneco del Riñón (CCR), lugar en donde recibieron malos tratos.
A lo anterior sumaron que los mismos médicos especialistas que los atienden en el hospital público son quienes se hacen cargo de atender en el CCR, por lo que abusan de su posición y no les atienden de manera mensual como debería de ser por su situación de salud.
“Eran groseros, no nos atendían bien y ahora los directivos quieren que volvamos a ese lugar por intereses mezquinos”.
Añadieron que los médicos les daban las consultas en el lugar acostumbrado, pero les hacían un cobro extra, lo cual es incorrecto porque ellos son derechohabientes del hospital y sólo reciben la atención de manera subrogada.
Además sumaron que hay inconsistencia en el trato que reciben en el Issste, puesto que les dan la receta por parte de los doctores, y al llegar a surtirse, les dicen que no hay, por lo que ellos deben desembolsar de sus recursos para obtener los medicamentos.
Como ejemplo citaron que existen tratamientos médicos como el renagel, que les dura un mes, pero que el costo de adquisición es de seis mil pesos mensuales, por lo que se ven seriamente afectados.
“Hasta donde sabemos, se hizo una licitación del servicio subrogado, y la clínica que ganó es Hemotux, pero por alguna razón se les quiere quitar”. Explicaron que las atenciones y los servicios que reciben son de buena calidad.
Pidieron que de manera especial se les considere para que los medicamentos administrados se los otorguen en la clínica a donde acuden, esto ante el riesgo que corren de acudir al hospital del Issste y exponerse a contagiarse de coronavirus.
Explicaron que las mismas doctoras que los atienden en la clínica privada son quienes los atendían en el hospital público, pero esto molestó a sus jefes, por lo que las despidieron y ahora buscan a toda costa afectarlas, además de que siempre las violentaron por ser mujeres.












