Sindicatos y agrupaciones de acarreo de materiales de construcción y mano de obra, denunciaron irregularidades cometidas por la administración municipal, en lo referente a las obras de infraestructura que se hacen por parte de constructoras creadas recientemente y presuntamente propiedad de los hijos de la alcaldesa Matilde Espinoza Toledo, así también señalan que fueron excluidos porque todo lo acaparan la funcionaria y su familia.
Las agrupaciones, entre estas de las uniones sindicales 1080, 162, la Cooperativa y la Unión Sindical de Camiones de Volteo, además de la CROM-Suchiate, señalaron que hacen la denuncia a pesar del temor que existe porque pudieran amanecer muertos o encostalados, aun si afirmaron que buscan el beneficio para la población y derecho al trabajo que tienen sus agrupaciones.
Hacen un llamado al gobernador Manuel Velasco Coello a que atienda la denuncia y a la Función Pública para que cumpla su trabajo.
Señalaron que de las nueve obras que se construyen en los últimos meses, siete han sido terminadas y dos están en proceso, pero carecen de calidad; un ejemplo es la obra de la entrada a Suchiate, la hizo gente sin preparación, sin capacidad, solo porque son amigos o familiares de la alcaldesa, las obras son otorgadas por administración a sus familiares, compadres y amigos, señalaron.
Los representantes sindicales expusieron que son 150 camioneros que dependen de la actividad que han sido relegados. Hoy los camioneros ven con incredulidad como camiones a nombre de empresas que no existían hacen los acarreos en Suchiate, señalaron que se trata de una empresa conocida como Estol (Espinoza Toledo, apellidos de la presidenta Matilde).
Pero el problema no solo es con el acarreo de material, señaló el secretario general de la Unión Sindical CROM de Suchiate, sino con los trabajdores, pues indicó que la constructora que maneja el hijo de la alcaldesa trae trabajadores de Tapachula y además contrata a gente de Guatemala a la que pagan lo que ellos quieren sin cumplir con lo estipulado.
Se suma además la denuncia que los materiales de construcción que se utilizan en las obras son sustraídos del rio Suchiate y no de las minas de donde debería extraerse.












