Denuncian malos manejos administrativos

La Delegación en Chiapas de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semarnat), presenta al interior fracturas en su administración que se hicieron patentes la mañana de ayer, cuando varios funcionarios se manifestaron en contra de su delegado Armando Ríos Valdés.

Manuel Anzaldo Maneses, miembro del Consejo Técnico Consultivo para la Conservación de la Vida Silvestre de la Semarnat, denunció, siendo portavoz de los manifestantes, que el delegado en Chiapas de la Semarnat, “poco conocedor de los temas ambientales, dado que su punto fuere son las consultoras”, es incluso, dueño de una, ha manejado los asuntos de la Secretaría de manera inadecuada.

Derivado de ello, cuando en dos Unidades para el Manejo y la Conservación de la Vida Silvestre (UMAs) no se llevaron los proyectos como debían: uno de los proyectos no se logró y el otro se quedó sin recursos, Ríos Valdés aseguró que fue culpa de los técnicos, llegando a instar a los beneficiarios de dichos proyectos a poner una denuncia contra ellos ante la Procuraduría General de Justicia (PGJ).

La denuncia siguió su causa y luego de un proceso de un año, en el que como era de esperarse, los técnicos resultaron no culpables, por oficio se inició una contrademanda por falsedad de acusaciones en contra de Ríos Valdés.

Fue a partir de estos hechos que, según los manifestantes, se inició en contra de ellos una campaña de desprestigio en la que se dijo sin fundamentos que las UMA en Chiapas son improductivas.

“Nada más alejado de la realidad”, asegura Manuel Anzaldo Maneses, quien recordó que mientras en 2004 en la entidad se contaba con apenas 100 UMA, hoy en día se tiene registro de alrededor de 600.

Aunque el motivo que detonó la manifestación ocurrida ayer fue éste, aseguran que hay más malos manejos al interior, los cuales han afectado a funcionarios, técnicos e incluso estudiantes que ahí realizan su servicio social.

Ahora solicitan, al ser esta una secretaría de orden federal, que se atiendan sus peticiones y se designe a otro delegado cuya competencia sea en materia ambiental y que conozca el tema, pero sobre todo que sea una persona ética.