Especialistas del Hospital General Zona número 2 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Tuxtla Gutiérrez cometieron una presunta negligencia médica luego de realizarle de manera incorrecta una cirugía de fémur al joven derechohabiente Cristian Leyva Sánchez, por la cual se vio obligado a recurrir a los servicios de salud privados, donde tuvo que gastar más de 39 mil pesos en una nueva intervención.
La señora Yurani Cruz Pérez, esposa del paciente, denunció que a pesar de haber solicitado el reingreso de su esposo al hospital del IMSS, siendo este aceptado, el personal médico le comentó que toda la atención estaba enfocada a la contingencia por el coronavirus y no había médicos disponibles, por lo que tendría que esperar para una nueva cirugía y solucionar el problema en su pierna.
Comentó que su médico tratante era el “doctor Castañeda” pero él no lo operó, sino el “doctor Pérez Gómez”, quien presuntamente no realizó de manera correcta la operación, ya que no se dio cuenta que también tenía fractura múltiple de tibia y por lo cual requería una segunda cirugía de urgencia o su estado de salud se complicaría.
Refirió que el 21 de febrero, Cristian sufrió un accidente que lo dejó con severas lesiones en una pierna, por lo que fue ingresado en el hospital del IMSS. El primer diagnóstico fue fractura de fémur derecho, por lo que le pusieron fijadores y fue subido a piso a la espera de una cirugía para que le pusieran clavos especiales.
Supuestamente la operación sería el 24 del mismo mes, pero pasaron los días y lo operan hasta el 9 de marzo, sin que utilizaran las dos unidades de sangre que además les habían hecho comprar.
Cristian fue dado de alta el 9 de marzo. Antes de eso Yurani se dio cuenta que tenía una protuberancia en la pierna, por lo que notificó al médico Pérez Gómez, quien únicamente le dijo que ella no es doctora para saber. El médico Castañeda tampoco hizo caso.
Ya en su domicilio Cristian tenía dolor constante en la pierna que no cesaba al pasar de los días, por lo que deciden acudir a un traumatólogo particular para hacerle una radiografía, detectando las fracturas en la tibia, por lo que requería operación de urgencia.
Fue así que el 31 de marzo regresaron al hospital del IMSS para solicitar su reingreso, el cual fue aceptado después de varias vueltas, sin embargo, no fue atendido.
Ante ello y el dolor constante que estaba sufriendo el paciente optaron por pedir el alta voluntaria y buscar servicios de salud privados, donde fue operado este miércoles de manera satisfactoria, pero tuvieron que pagar 39 mil pesos, cantidad que consiguieron pidiendo prestado.
La señora Yurani advirtió que presentarán una queja por este hecho que puso en riesgo la salud de su esposo para que investiguen la situación, y en su caso, sancionen al personal médico involucrado y la violación a sus derechos humanos por la falta de atención oportuna a su salud.
Otra denuncia
Hace unos días se hizo viral también una denuncia por negligencia en este hospital, por parte de una joven que señaló que su padre no fue atendido de manera correcta y que incluso le negaban las transfusiones de sangre.
En este caso, el IMSS emitió una ficha informativa en la que asegura que desde su ingreso el pronóstico del paciente era malo, derivado de complicaciones preexistentes y nuevas patologías en estudio.
Directivos del hospital sostuvieron una reunión con los parientes del derechohabiente con el fin de atender sus demandas particulares y acordar el posible envío a tercer nivel ante el agotamiento de recursos terapeúticos, quedando registro en minuta. Finalmente, el 29 de marzo del presente, el propio paciente y sus familiares solicitaron egreso voluntario.












