Denuncian que autoridades detuvieron a inocentes

Denuncian que autoridades detuvieron a inocentes

La Organización Sociedad Civil Las Abejas denunció que las autoridades de la comunidad de Río Jordán, municipio de Chenalhó, detuvieron el domingo a ocho personas que acudieron a brindar atención médica y a solidarse con José Vázquez Entzín, encarcelado “injustamente” el día 5 de enero.        

Explicaron que la detención ocurrió cuando el agente municipal de Río Jordán, cuyo nombre no se dio a conocer, “convocó una asamblea para decidir qué hacer con nuestro compañero, pero como la gente vio que se encontraban nuestras compañeras y compañeros haciendo oración y acompañándolo en la cárcel, dijeron que también fueran encerrados”.

Agregaron que fue así como los miembros de la comisión de ocho personas “que sólo iban a rezar, dar atención médica y sicológica a José, se quedaron encarcelados”, y aunque “un grupo de hombres gritaba amenazando que también las compañeras que integraban la comisión fueran encarceladas, finalmente las dejaron libres y regresaron a Acteal”.

Dijo que las personas encarceladas ayer son, Óscar Hernández Gómez, de la comunidad Tzajalch’én; Ignacio Pérez Pérez y Manuel Ortiz Gutiérrez, de Quexaluk’um; Eusebio López Guzmán, de Campo Los Toros; Martín Gómez Pérez y Mario Hermilo Pérez Sántiz, sobrevivientes de la masacre de Acteal; Antonio Ramírez Pérez, de Río Jordan y Sebastián Guzmán Sántiz, de la colonia Miguel Utrilla-Los Chorros.

La agrupación, a la que pertenecían los 45 indígenas asesinados por paramilitares el 22 de diciembre de 1997, señaló que los ocho detenidos “no fueron agredidos físicamente, pero el agente municipal y los representantes del Consejo de Participación Ciudadana los interrogaron acerca de qué hacían en Río Jordán”, pues “no tenían derecho a hacerlo”.

Sostuvo que “cuando la comisión fue a visitar a José, sabíamos que la colonia Miguel Utrilla-Los Chorros, es la principal cuna de los paramilitares autores de la masacre, pero no pensamos que también los iban a encarcelar, porque iban sólo a rezar y a revisar la salud de nuestro compañero, ya que visitar a una persona en la cárcel no es violar un derecho, sino, al contrario, es un derecho humano”.