Denuncian red de abusos contra franeleros

Denuncian red de abusos contra franeleros

En algunos estacionamientos de centros comerciales en la capital del estado, se encuentran los “viene viene” o “franeleros”, personas dedicadas al cuidado de automóviles, trabajadores informales que presuntamente son controlados por un líder que organiza una red laboral que les exige derecho de piso.

Los “viene viene” se ganan la vida con las propinas de algunos automovilistas, sin embargo, de esta ganancia están obligados entregar el 50 % a un denominado “encargado” de cada estacionamiento comercial.

Esta figura funge como recolector del dinero obtenido por el trabajador al final de cada turno y presuntamente es llevado al “jefe máximo” de esta organización.

El supuesto líder se presenta como Héctor Quiroz, quien tiene en su red los estacionamientos de Sam’s Club oriente y poniente, a los Bodegas Aurrera de la ciudad, los Walmart oriente y poniente.

Además de Plaza Crystal y Plaza Polifórum, esta última es la joya de su corona, ya que es el sitio con el estacionamiento de mayor tamaño y con un gran número de franeleros.

Además, Héctor Quiroz pide como requisito, para ingresar como franelero, documentos como credencial de elector, la Clave Única del Registro de Población (CURP), acta de nacimiento y comprobante de domicilio, todo en copia.

Lo anterior es testimonio de un ex trabajador de esta red que opera en Tuxtla Gutiérrez, quien fue despedido por el tal Quiroz por no querer acatar una orden de trabajo; informó que los documentos antes mencionados sirven para darse de alta a un presunto sindicato de esta índole.

“Dentro de este tipo de trabajo uno no es libre, porque se tiene que dar la mitad a Héctor Quiroz mediante sus encargados de cada plaza comercial, además, él dispone de quiénes y cuándo trabajan a su antojo”, señaló el ex franelero, quien pidió omitir su nombre.

Cada “viene viene” obtiene durante su turno de trabajo alrededor de 300 a 400 pesos, de los cuales destinan el 50 por ciento al “jefe”, ante ello se quedan con aproximadamente 200 pesos o menos.

La jornada diaria está dividida en dos turnos, matutino y vespertino; el primero inicia desde la 7:00 horas y finaliza a las 14:30. El segundo arranca a las 14:30 y termina a las 21:00 horas.

El trabajador está determinado para laborar en un respectivo turno al día; por cada centro comercial se encuentran entre 10 y 15 franeleros en total. Solamente la plaza Poliforum tiene aproximadamente 30 de ellos.

Héctor Quiroz es quien designa, a través de sus encargados, el estacionamiento comercial donde cada uno de los trabajadores laborará, así como también el turno y los días a trabajar. En caso de no acatar estos lineamientos, el sujeto es despedido y “desterrado” de todos los puntos bajo control de Quiroz.

Operatividad en plazas

El denunciante ignora si los gerentes de las plazas comerciales conocen de esta situación o son parte de esta red laboral irregular.

En fechas pasadas la operatividad de Quiroz fue retirada del estacionamiento de la empresa Home Depot. Esto sucedió supuestamente porque el gerente del lugar se enteró del funcionamiento de su red y fue retirado del sitio.

Incluso, algunas empresa formales de Tuxtla Gutiérrez han donado diversos artículos de vestir con el logo de la empresa, a los “viene viene”, pero si dicha empresa no tiene algún “convenio” con Quiroz, éste personalmente les arrebata el artículo donado.

“Si eres despedido ya no tienes derecho de ingresar a otro sitio de las sucursales de por vida, así ha sucedido con varias personas al reclamar estas irregularidades”, añadió el inconforme.

Esta población laboral no tiene alguna dependencia u órgano que los proteja ante las irregularidades, por ello tiene que aceptar los cobros excesivos de esta persona.