"Heriberto Ortiz * CP. De nueva cuenta, el penal de Tonalá es sindicado por una presunta red de corrupción que al interior generaría tráfico de drogas, armas y prostitución, además del pago de sobornos de en promedio diez mil pesos a cambio de protección, según denunció un grupo de familiares de los internos que fueron golpeados por el alcaide, tras negarse a pagar las cuotas.
En la red de corrupción son señalados directamente el alcaide (máxima autoridad dentro del penal) Abraham Gordillo y el director del Centro de Readaptación Social (Cereso) número 13, Luis Chirino Romero, pues se supone que el director también se llevaría parte de las ganancias del negocio que al interior de la cárcel permite el flujo de marihuana, cocaína, alcohol y mujeres.
Además, se estarían cobrando cuotas de alrededor de diez mil pesos a los internos, algunos a cambio de no realizar oficios y responsabilidades de mantenimiento propias de los presos, pero la protección también se paga para evitar ser golpeados.
En caso de no realizarse el pago con el alcaide, éste inicia el proceso de ""cobranza"", que incluye golpizas contra quienes se niegan a ""cooperar"".
Es el caso de ocho prisioneros que se encuentran en huelga de hambre en contra de estas prácticas abusivas; estos mismos fueron golpeados salvajemente, incluso uno de ellos que está en silla de ruedas, fue golpeado en las piernas inmóviles a modo de castigo.
Estos mismos lesionados fueron abandonados a su suerte y el servicio médico les negó la atención, por presuntas órdenes del director del encierro, quien se ha negado a atender directamente a los quejosos.
Así, los familiares de los presos piden la intervención de las autoridades penitenciarias, para que visiten el penal y verifiquen las condiciones en que se encuentran los prisioneros, quienes continuarán en huelga de hambre hasta ser escuchados, aunque esto sumado a las golpizas les signifique una pronta muerte, dijeron los familiares.
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