Aunado a la invasión de los espacios que quedan en las banquetas del centro de Tuxtla, en los últimos meses los pocos árboles que se localizan están siendo talados.
De acuerdo a las denuncias realizadas, los responsables podrían ser vendedores informales o funcionarios municipales.
En las últimas semanas se ha presentado este problema donde los ejemplares han sido cortados, lo que constituye un delito de acuerdo al reglamento municipal.
Cabe informar que la responsabilidad de este hecho aún no queda claro, ya que algunas personas inconformes dieron a conocer que fueron los mismos trabajadores del Ayuntamiento, quienes cortaron estos ejemplares por motivos desconocidos.
“Es lamentable que hayan talado uno de los pocos árboles en la zona del mercado, los comerciantes y vendedores señalan a trabajadores del Ayuntamiento como responsables, sin embargo, es necesario dar a conocer que los mismos ambulantes han realizado diferentes acciones para liberar las banquetas”, indicaron algunos habitantes entrevistados.
Un árbol de benjamina, ejemplar que llevaba años sobre la 1ª Poniente, esquina con 3ª Sur, zona que ha sido tomada por comerciantes informales desde hace seis años, fue retirado o cortado sin haber afectado a nadie.
“Funcionarios o informales hicieron mal en haber cortado el árbol que brindaba sombra a los peatones principalmente, además era uno de los pocos que aún quedaban en el primer cuadro de la ciudad”, agregaron.
Es importante mencionar que en 2019, el Ayuntamiento de Tuxtla comenzó una campaña para retirar árboles en mal estado para evitar perjuicios a la población, pero en este caso no se sabe quién los ha talado.
Asimismo, en los últimos días al menos 25 árboles han caído derivado de las lluvias que se han presentado en la capital chiapaneca, situación que ha causado diferentes daños a la población, por ello, la importancia del retiro oportuno de aquellos que están a punto de colapsar.
Sobre el tema, Elizabeth Hernández Borges, titular de la Secretaría de Protección Civil Municipal, dijo que es necesario realizar recorridos de monitoreo sobre todo en las zonas consideradas de alto riesgo, así como en los lugares donde se puede dar el colapso de árboles, “lo cual es un riesgo constante”












