Laura Guzmán, quien es madre de familia de una menor de edad, denunció la existencia de violencia contra su hija al interior de la estancia infantil Carl Rogers, la cual se encuentra en los alrededores de la colonia Vida Mejor de Tuxtla Gutiérrez.
A decir de la mujer, recientemente inscribió a su hija en el centro de educación debido que se le brindaron datos de confianza y se le dijo que en el lugar existen cámaras de video en las que se registra lo que sucede en el interior de las aulas.
“Me interesó el lugar, principalmente por el espacio agradable y recreativo para mi hija; me indicaron que contaban con las medidas de seguridad aprobadas por Protección Civil de Tuxtla Gutiérrez y también con cámaras de seguridad las 24 horas del día”.
Laura Guzmán comentó que el día 16 de diciembre su hija le confió a su abuela que un niño la golpeó y le quitó el cubrebocas y que en respuesta a esto, la maestra del grupo los castigó encerrándolos en un cuarto.
La madre de familia se preocupó por la situación, pero no dejó de observar a su hija, por lo que en los días posteriores notó la negativa de la menor de acudir a la escuela y esta vez señaló que la niña se niega de forma rotunda a asistir, pero que ella como madre de la menor considera que el castigo aplicado a la menor es excesivo.
De tal manera que solicitó tener acceso a los videos con que cuenta la institución educativa para conocer detalles sobre la situación que su hija vive, pero para su sorpresa la información le fue negada bajo la justificación de que el disco duro que contiene el material está dañado.
Los directivos de la institución se negaron a dar una respuesta clara sobre lo ocurrido y en contraparte, optaron por regresar la parte proporcional del dinero que la mujer pagó por los servicios educativos.












