En tanto el Gobierno federal realizó una nueva deportación de 77 cubanos, cientos de extracontinentales siguen arribando por la Frontera Sur del país y presentándose a la Estación Migratoria Siglo XXI para solicitar un Oficio de Salida que les permita ir al norte del país y posteriormente llegar a Estados Unidos o regularizar su situación de estancia legal en México.
Con fuertes medidas de seguridad los cubanos fueron sacados de la Estación Migratoria y trasladados al aeropuerto de Tapachula, en donde a bordo de un avión de la Policía Federal fueron trasladados a La Habana, Cuba.
Esas acciones fueron realizadas después de los conflictos y motines que se han registrado al interior de las instalaciones migratorias; este fue el segundo grupo de isleños que son deportados en los últimos días; el anterior fue de 93 el jueves.
Todos ellos tenían una condición de estancia irregular en México y su repatriación se dio en acuerdo con las autoridades del gobierno de Cuba y en cumplimiento de las normas y procedimientos migratorios vigentes, señaló el Instituto Nacional de Migración (Inami).
La estancia migratoria es vigilada por decenas de elementos de la Policía Federal en el interior, al considerarse que existen más de tres mil personas en la misma y ello es un riesgo al tener una sobresaturación de más del 200 por ciento.
Extracontinentales
En la explanada exterior de esas instalaciones se concentran cientos de migrantes extracontinentales, principalmente de naciones africanas que no paran de llegar.
Con su mochila al hombro y jalando a sus hijos, arriban y se acercan a la entrada principal donde solicitan “entregarse” a las autoridades para poder de esa manera seguir el procedimiento administrativo para obtener un Oficio de Salida que les permita viajar a Estados Unidos o legalizar su estancia en territorio mexicano.
La espera puede durar varios días, en tanto hacen espacio para que puedan recibirlos, aunque en los albergues instalados en la Feria Mesoamericana y en el Centro de Convivencia de Tapachula permanecen unos dos mil extranjeros, entre centroamericanos y extracontinentales.
Atención
El apoyo de la sociedad civil hacia los grupos de migrantes ha descendido en forma considerable, aunque siguen habiendo organismos que les llevan alguna ayuda.
Heyman Vázquez, párroco de la iglesia de San Francisco de Huixtla e impulsor de programas de atención a centroamericanos, conjuntamente con otros organismos y la Comisión Estatal de Derechos Humanos, repartieron banano entre los extracontinentales.
En una camioneta llevaron varias rejas con la fruta que fue repartida entre adultos y menores de edad. “Tratamos de ayudarlos en la medida de lo posible, pero falta mucho ante la emergencia humanitaria que estamos viviendo”, indica.
Y es que ya son pocas las personas que de vez en cuando les llevan agua o alguna comida, derivado de las manifestaciones de violencia con que se han manejado algunos grupos de migrantes.












