El Centro de Atención y Apoyo a Migrantes (CAAM) dio a conocer este lunes 21 de diciembre que durante el primero de enero al 30 de noviembre del año en curso, han sido devueltos cinco mil 781 chiapanecos al estado.
Por lo anterior, Chiapas ocupa el lugar 14 a nivel nacional en deportaciones, situación en la que los infantes son más afectados.
Y es que muchas familias chiapanecas que migran a Estados Unidos de América (EUA), procrean a sus hijos en territorio estadounidense, obteniendo así de manera automática la ciudadanía americana para los menores, mientras los padres siguen en calidad de “indocumentados”.
Por ello, los padres son regresados a su país de origen, y al arribar a su lugar de origen sus hijos comienzan a tener problemas, como la exclusión de algunos programas sociales de salud o de educación, por no poder acreditar su nacionalidad mexicana.
“Desde el 2008, cuando estalló la crisis económica en Estado Unidos hasta este 2015, se han reportado más de dos millones de deportados a nuestro país, esto ha generado mucha incertidumbre para quienes retornan porque a nivel nacional se carece de algún programa de reintegración social”, puntualizó Guadalupe Chipole Ibáñez, coordinadora general del Caam.
Dijo también que aquellas personas deportadas al estado enfrentan diversos problemas, porque actualmente Chiapas no cuenta con un presupuesto específico para establecer algún programa de reintegración.
Incluso, la entidad no está considerada dentro del Fondo de Apoyo a Migrantes, el cual beneficia a 25 estados del país con recursos económicos para proyectos productivos, mejoramiento de viviendas o construcción de infraestructura, con participación de la población retornada.
Existe el caso de un infante que nació en Arizona y retornó junto con sus padres, pero al niño se le detectó leucemia y aunque él contaba con su acta de nacimiento, las autoridades de Salud no quisieron hacerlo válido, por lo cual los padres tuvieron que aventurarse a retornar a EUA.
“Actualmente el niño se encuentra allá, solamente con una persona que es muy cercana a la familia. Entonces hoy se vive dentro del país una situación de exclusión ante esta población deportada”, agregó la coordinadora general.
Otro caso es que muchos niños, al no contar con acta de nacimiento y CURP, no son aceptados en diferentes escuela públicas de educación básica. Hay otros casos en el que los niños logran terminar su etapa en la primaria pero tienen problemas para obtener su certificado, lo cual ocasiona dificultades en la inscripción para la secundaria.











