En tanto, por la vía aérea fueron deportados 57 migrantes cubanos que se encontraban irregularmente en territorio mexicano, se calcula que unos cuatro mil permanecen varados en Tapachula en espera que las autoridades migratorias les autoricen el Oficio de Salida que les permita continuar su viaje hacia Estados Unidos.
Este es el segundo grupo de isleños repatriados en los últimos días; el primero fue de 66, mientras que situación similar ocurrió con 71 de Haití.
En dos autobuses fueron sacados de la Estación Migratoria Siglo XXI y trasladados al Aeropuerto Internacional de Tapachula, en donde los esperaba un avión de la Policía Federal, que los trasladó a Cuba.
“El traslado se realizó en apego a las normas y procedimientos migratorios vigentes”, estableció el Instituto Nacional de Migración (Inami) en un mensaje en las redes sociales.
Frente a las instalaciones de la Estación Migratoria, un pequeño grupo de isleños realiza un plantón para exigir la entrega del Oficio de Salida con el cual puedan continuar el viaje.
Y es que desde el 15 de marzo pasado las oficinas de Regulación de Estancia del Inami permanecen cerradas, después de haberse registrado hechos de violencia en los que se vieron involucrados un grupo de isleños.
Se dijo que cerca de dos mil cubanos recibieron el Número Unico de Trámite (NUT) con el cual se inician los procesos para regularizar su estancia en territorio nacional mexicano, mientras que un número similar se encuentra irregular en espera de que se abran las oficinas migratorias para realizar el proceso.
De acuerdo con Ramón Verdugo, de la organización no gubernamental “Albergue Todo por Ellos”, consideró que el gobierno federal con estas acciones está demostrando que ha endurecido su política migratoria y advirtió que existen riesgos de que aumenten las deportaciones contra los extranjeros que se encuentran varados en Tapachula.
Ante esa situación, organismos defensores de migrantes han pedido la intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos con la finalidad de frenar esas acciones, ya que “se pone en riesgo la seguridad y la vida de las personas que son retornadas a su país”.
Frente a las instalaciones migratorias permanecen decenas de casas de campaña en donde se resguardan cientos de migrantes extracontinentales, quienes buscan que las autoridades migratorias les otorguen el Oficio de Salida que les permita ir a la Unión Americana.
En ese lugar fue instalado un módulo de la Secretaría de Salud para atender a las personas que presenten algún malestar; en tanto que Protección Civil les proporciona agua.












