Sentirse triste, demasiado emotivo o muy sensible durante la temporada navideña es algo común, sobre todo para aquellas personas que viven en lugares con clima frío, que están lejos de su familia o que han perdido a un familiar muy cercano, debido a que se considera como una época de unión familiar. Los especialistas han acuñado el término de “depresión estacional”.
Freddy Ocaña Hernández, coordinador de la Clínica de Atención Psicológica de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), comentó que son varios factores los que desencadenan el también llamado trastorno afectivo estacional, por lo que la principal recomendación es tener un apoyo emocional, o bien, buscar la ayuda profesional de un psicólogo.
Indicó que se ha estudiado que una de las causas es que en esta época hay menos luz del sol, principalmente en lugares con clima bastante frío, lo que hace que las personas no salgan, no socialicen tanto y no reciban radiación solar, la cual ayuda a la piel y al cuerpo; a su vez, se suele comer más y por ende subir de peso.
Factor
Por otra parte, tomando en cuenta que la temporada navideña históricamente se celebra en familia, las personas que por trabajo, estudios u otra razón están lejos de su familia, suelen desarrollar este trastorno, ya que ello hace que resientan más la soledad; también aquellos que perdieron a un familiar —como papá, mamá o un hermano.
El también docente de la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales de la Unicach mencionó que, bajo el contexto de pandemia, el trastorno afectivo estacional tendrá mayor incidencia porque, como bien sabemos, muchas personas no lograron vencer el coronavirus y no pudieron despedirse de sus familiares.
Los síntomas para identificar este trastorno son: aislamiento, insomnio, falta de apetito, irritabilidad, llanto, cambios bruscos de humor, los cuales se desencadenan conforme más se acerca la celebración de Navidad y Año Nuevo. Así que lo mejor es tener a alguien cerca como apoyo emocional y, de ser posible, acudir con un especialista de la salud mental.
Enfatizó que entre más perdure un estado de ánimo depresivo, de tristeza, aislamiento o soledad, se debe tomar como alarma, sobre todo cuando se pasa a descuidar la imagen física, el arreglo personal, a dejar actividades cotidianas, por lo que es imperante buscar ayuda profesional.












