Derecho

La Relatoría Especial de las Naciones Unidas sobre el Derecho a la Alimentación hizo mención de la promulgación en México de una reforma constitucional que reconoce ese derecho en este país, hecho al que considera como un gran avance.

El organismo internacional sugiere al Gobierno mexicano diseñar una estrategia nacional para la salvaguarda del derecho a la alimentación, reorientando las políticas públicas de desarrollo rural y agrícola, de salud y de comercio, con base en la garantía que recién ha reconocido.

La reforma de los artículos 4 y 27 de la Constitución mexicana es particularmente oportuna ante la volatilidad en los precios de los alimentos y la necesidad de que los Estados garanticen la disponibilidad de alimentos accesibles y adecuados para su población, plantea la Relatoría refiriéndose a un problema en el cual ha hecho énfasis el presidente Felipe Calderón durante su reciente visita a la sede de ese organismo, es decir, la especulación internacional con los alimentos.

Al reiterar su disposición al diálogo y a la colaboración técnica con el Estado mexicano para aplicar de forma efectiva la reforma constitucional y garantizar plenamente el derecho a la alimentación de los habitantes de México, la representación de las Naciones Unidas hizo saber que en marzo de 2012 presentará un informe final sobre su visita al país ante el Consejo de Derechos Humanos de ese organismo mundial, con sus conclusiones y recomendaciones.

Debe hacerse énfasis en que tal garantía no debe entenderse como el derecho a ser alimentado, sino como el derecho a poder alimentarse, pues no se persigue asistencialismo sino mayor responsabilidad de todos en cuanto a la planeación que comienza en la familia para vivir con cierta dignidad, pero también frente a la disponibilidad de los recursos con los que cuenta el país con base en su producción y en su riqueza.

Es decir, que el reconocimiento de tal derecho también alude a la corresponsabilidad no sólo de las poblaciones, sino de las familias, en una mayor y mejor planeación del número de miembros a los que podrán alimentar.

Así pues, en la medida en que se pueda ir tomando el lugar que corresponde a cada uno, se verá más claramente la propia responsabilidad que se tiene con el entorno social y con quienes dependen del proyecto familiar.