Derechos humanos deben ampliarse y transformarse

Derechos humanos deben ampliarse y transformarse

Una Mano Amiga en la Lucha contra el Sida A. C. invitó a las instituciones, organizaciones y ciudadanía a considerar que los derechos humanos deben ser ampliados y transformados para incorporar las voces y las experiencias de las personas trans, travestis, intersexuales y no binarias, así como mujeres, personas migrantes, refugiadas, indígenas, afrodescendientes y campesinas, sin olvidar a otros grupos que han sido históricamente excluidos y marginados.

En el marco de los 75 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la organización lo consideró un documento histórico que consagra los derechos inalienables de toda persona como ser humano, independientemente de su raza, color, religión, sexo, idioma, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

“Sin embargo, la promesa de la declaración de dignidad e igualdad de derechos para todas las personas, ha venido sufriendo un ataque constante durante los últimos años. Cuando el mundo se enfrenta a desafíos nuevos y continuados —como las pandemias, los conflictos, las desigualdades crecientes, la quiebra moral del sistema financiero mundial, el racismo y el cambio climático—, los valores y los derechos consagrados en la Declaración sirven de guía para nuestras acciones colectivas de no dejar a nadie atrás, de dejar que lideren las comunidades”, consideró.

La asociación invitó a cuestionarse: “¿Son realmente universales e inalienables estos derechos? ¿Qué pasa con las personas trans, travestis, intersex y no binarias que viven en contextos de violencia, discriminación y exclusión? ¿Qué pasa con las mujeres que sufren el patriarcado, el machismo y el sexismo en todas sus formas? ¿Qué pasa con las personas migrantes, refugiadas, indígenas, afrodescendientes y campesinas que son víctimas del colonialismo, el racismo y el neoliberalismo?”.

Integridad vulnerada

Por tanto, a pesar de la existencia de la Declaración Universal y de otros instrumentos internacionales de derechos humanos como los pactos, las convenciones y otras declaraciones, la realidad es que los derechos humanos siguen siendo vulnerados sistemáticamente en todo el mundo, especialmente en el caso de las personas que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad y desventaja social.

“Los derechos humanos no son suficientes para garantizar una vida digna y libre de violencia para todas las personas, ya que se enfrentan a estructuras de poder que los niegan, los limitan y los condicionan. Estas estructuras de poder son el patriarcado, el capitalismo, el racismo y el colonialismo, que operan de forma interrelacionada e interseccional, generando múltiples formas de opresión y explotación”, señalaron.

Una Mano Amiga A. C. señaló a las personas lesbianas, gais, bisexuales, trans, queer (LGBTIQ+), principalmente las personas transgénero, transexuales, travestis, intersexules y no binarias, aunado a aquellos grupos más afectados por estas violencias estructurales, ya que sufren la LGBTfobia, la patologización, la estigmatización, la exclusión y la criminalización por parte de la sociedad, el Estado, la familia, la escuela, el trabajo, en la salud, la religión, entre otros ámbitos.

Asimismo, pidieron que los derechos humanos deben ser descolonizados, despatologizados, descisheteronormativizados, desracializados y desclasados para que reconozcan y respeten la diversidad de identidades, expresiones, orientaciones, cuerpos, culturas, saberes y formas de vida que existen en el mundo.