Derechos

Esta semana, miembros de una organización bloquearon una importante carretera en la Región Selva; ayer jueves, integrantes de otra agrupación impidieron que cientos de ciudadanos hicieran uso de la Carretera Internacional tramo Las Casas-Teopisca, a la altura de la comunidad Shijiltec, porque las autoridades no les han autorizado concesiones de transporte.

Tras la acción ilícita perpetrada en la Selva intervino la policía que desalojó a quienes violaban el derecho al libre tránsito de cientos o quizá miles de ciudadanos en goce de todas sus garantías. Inmediatamente una organización que dice defender los derechos humanos hizo una denuncia por violaciones a los derechos humanos de quienes atacaron la vía de comunicación. De acuerdo con versiones recogidas en la región, los afectados con el bloqueo se preguntaban si son ciudadanos de segunda o tercera, pues por lo que se ve, sus garantías no cuentan.

Una de las vías afectadas estuvo cerrada de las 10 de la mañana a las cinco de la tarde, lapso en el que quienes transitaban allí quedaron atorados, sin poder salir ni regresar; es decir, les robaron un día de trabajo, un día de vida productiva y útil, pero ellos no tienen derechos humanos porque no son clientela política ni religiosa.

Con ejemplos como éste, Fray Lorenzo de la Nada y otras organizaciones no gubernamentales muestran que tienen por lo menos una visión distorsionada de la vida, de los deberes y de las obligaciones que los demás tienen como ciudadanos organizados en sociedad, en la cual el respeto al derecho ajeno es el primer escalón para llegar a una sana convivencia, pero también garantía que por ley nadie puede arrebatar, ni aún con argumentos radicados en la vulnerabilidad de ciertos grupos, a riesgo de hacerse acreedor a sanciones.

El Chiapas del desorden y de la ausencia del respeto, el de la simulación, debe terminar. Es necesario mayor responsabilidad individual y colectiva. Ciudadanos y organizaciones sociales o gremiales deben dejar los vicios del pasado, pues todavía ahora hay quienes continúan manifestándose con bloqueos en calles y carreteras porque no quieren trabajar como debe ser, porque no quieren ser evaluados y porque en general, quieren hacer lo que les viene en gana, aún pasando por encima de la ley, del orden y del derecho de terceros.