Derribo de árboles no es por gusto: secretario

El árbol de flamboyán es el que más cae. Diego Pérez / CP
El árbol de flamboyán es el que más cae. Diego Pérez / CP

En temporada de lluvias, la caída de árboles se vuelve un problema recurrente en la ciudad, sin embargo, Eder Mancilla, secretario de Protección Civil municipal, aclaró que los derribos preventivos no se hacen por “capricho”, sino ante condiciones que representan un peligro inminente.

“Nosotros no derribamos árboles por gusto. Los retiramos porque ya tienen plagas, fracturas, están desraizados o tienen una inclinación muy pronunciada”, señaló el funcionario. Agregó que la humedad y los vientos fuertes pueden provocar un colapso.

Contacto

Respecto a qué se debe hacer ante un árbol en situación de riesgo, Mancilla indicó que se debe marcar al 072. En primera instancia, la Secretaría de Medio Ambiente y Movilidad Urbana, evalúa la salud del ejemplar para determinar si requiere poda o derribo.

En caso de afectaciones en alguna infraestructura, entra las labores de Protección Civil para hacer un dictamen. De ser necesario, se retira el árbol con un pago mínimo, explicó.

El secretario también alertó sobre el uso de árboles no nativos, dijo que de 100 árboles que caen en temporada de lluvias, 50 son flamboyán, esto debido a que no están acostumbrados a este clima, generan un hongo en la base que los pudre y colapsan.

En segundo lugar de caídas, se encuentra la benjamina, seguida del laurel y en menor medida otras especies. Mancilla criticó la falta de cultura en el manejo de los árboles.

Personal adecuado

Aseguró que todo árbol tiene un manejo, para ello en cada supervisión participa personal de la Secretaría de Medio Ambiente y Movilidad Urbana, con biólogos, ingenieros forestales e ingenieros ambientales.

Ellos verifican y dicen hasta dónde se puede podar para no afectar el árbol o si ya es una condición de riesgo y hay que retirarlo.

Finalmente, Mancilla hizo un llamado a la comprensión ciudadana, dijo que el retiro de árboles “es por cuestiones de riesgo, no es una cuestión de que queramos matar todos los árboles”, insistió.