Aunque en las últimas horas se han registrado lluvias torrenciales en algunas zonas de Chiapas, las presas hidroeléctricas en el estado están operando con normalidad y no existe ningún signo de alarma que ponga en riesgo a la población, remarcó Rodrigo Guadalupe Paredes, director técnico del Organismo Cuenca Frontera Sur de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Entrevistado sobre el tema, reconoció que existe un cambio en el nivel de dichos sistemas, considerando que la semana pasada estaban en un 60 por ciento de su llenado total, particularmente, aquellas que se ocupan para almacenamiento como son La Angostura y Malpaso.
Con las precipitaciones que se han registrado desde el viernes y hasta la fecha, las presas comenzaron a recibir los escurrimientos y esto se refleja en los niveles; Chiapas, en los últimos cinco años registró un déficit en la cantidad de lluvia esperada, que osciló entre el 24 y 35 por ciento por debajo de lo habitual.
Debido a que la situación ha cambiado en las últimas horas, la prensa La Angostura se encuentra al 61.54 por ciento de su llenado y la elevación del nivel del agua está en la cota 521.76, lo que permite un almacenamiento de nueve mil 500 millones de metros cúbicos de agua.
En el caso de Chicoasén, se encuentra a un 97.97 por ciento, con una elevación del nivel del agua de 391.23 metros sobre el nivel del mar, almacenando mil 239 millones de metros cúbicos.
La presa Malpaso registra un 61 por ciento de su llenado y en la cota 164.93 y acumula siete mil 500 millones de metros cúbicos.
En el caso de Peñitas, que es la de salida del sistema Grijalva, se ha buscado mantener en un nivel bajo en virtud de que se han registrado precipitaciones en la zona y se llena muy rápido.
Ayer amaneció al 87.66 por ciento de su llenado, con un almacenamiento de 347 millones de metros cúbicos y una extracción de 534 metros cúbicos por segundo.
Estos números, dijo el director técnico del Organismo Frontera Sur, no representan ninguna situación de la que se tenga que alertar en términos de almacenamiento, todavía existe un margen muy amplio de capacidad de respuesta en caso de que las lluvias sigan intensificándose en Chiapas.
Como ejemplo, dijo, en caso de que la presa Peñitas registrara un ascenso en su máxima capacidad, existe un protocolo que, si la cota llega a la elevación 86.50, se tiene que incrementar la extracción de agua y, en paralelo, se tiene que cerrar Malpaso que se encuentra agua arriba.
“Ahorita no hay un escenario donde pueda uno afirmar que se va a llenar la presa La Angostura o de Malpaso, yo creo que ni con toda la temporada de lluvia la vamos a llenar, tenemos que esperar”.
Sin embargo, fue en septiembre de 2010 que, por primera vez, se tuvo que liberar agua de una presa y eso implicó inundar otras zonas por la necesidad de dejar espacio para el almacenamiento.
La vigilancia de las hidroeléctricas se realiza de la mano con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la medición y el reporte de los niveles lo tiene a su cargo la paraestatal, pues se trata de espacios que generan energía (y que se distribuye en gran parte del país), y la Conagua vigila la operación y ocupa la información para los reportes de seguimiento.
Guadalupe Paredes comentó que en la Conagua se mantienen en coordinación con Protección Civil del gobierno local y, cualquier decisión que se tome, se hará con responsabilidad, a su vez la vigilancia en las presas será permanente en esta temporada.
Extremar precauciones
En otro punto, el titular de la Secretaría de Protección Civil del Gobierno de Chiapas, Luis Manuel García Moreno, informó que a través del Centro de Monitoreo de Riesgos, las 24 horas del día se están vigilando todos los fenómenos hidrometeorológicos que pudieran impactar en la entidad, particularmente, lo que hace referencia a la tormenta tropical “Cristóbal”.
En ese sentido, puntualizó que este sistema tiene un desplazamiento hacia la costa del estado de Campeche, se mueve con rachas de viento que rondan entre los 95 km/h, “su centro se ubica a 40 kilómetros al noroeste de Ciudad del Carmen”.
De acuerdo con información proporcionada por la Comisión Nacional del Agua (Conagua), García Moreno precisó que dicha tormenta produce lluvias torrenciales a extraordinarias en los estados del sureste y la Península de Yucatán.
“Dichas precipitaciones podrían generar posibles deslaves, aumento en los caudales de ríos y arroyos e inundaciones en zonas bajas de dichas entidades federativas, por lo que se mantiene estrecha vigilancia a través del centro de monitoreo de Protección Civil en coadyuvancia con el Sistema Estatal de Protección Civil”, comentó.
Si la situación empeorara en la entidad, la dependencia estatal tiene la capacidad de activar 637 refugios temporales que atenderían a más de 221 mil habitantes y que funcionarán de acuerdo con la Guía para la Prevención, Preparación y Gestión de Emergencias en el contexto del Covid-19.
Según lo mencionado, a través de la Mesa Estatal de Seguridad, a diario se actualizan los pronósticos meteorológicos, pero también se comunican a las autoridades sobre las acciones preventivas que brinda la dependencia ante la temporada de lluvias y se instruyen las estrategias para la salvaguarda de la población, su patrimonio y el medio ambiente.
Durante las últimas horas, elementos de Protección Civil de Tapachula atendieron deslaves y derrumbes que se suscitaron en la zona alta.
De igual forma, en Chicoasén, Bochil, Copainalá, Tecpatán, Ixtapa, Unión Juárez, el personal colaboró con la población para disminuir riesgos, el Sistema Estatal de Protección Civil brindó diferentes servicios. En lo que no se reportan personas lesionadas ni pérdidas humanas.
El secretario de Protección Civil dijo que en Chiapas se mantiene la difusión a través de redes sociales y medios de comunicación de las medidas de prevención e información, mediante la generación de alertas tempranas, circulares y planes de acción a la población.
Se reitera el llamado a la población para que, en caso de no asistir a un refugio temporal, implemente el esquema “Familia Solidaria”.
Para ello, señaló, es necesario ubicar un espacio seguro que permita el alojamiento de familiares, es preciso mantenerlo limpio y desinfectado, implementando en todo momento el filtro familiar considerado en la Guía Familiar Preventiva “Salvemos Vidas”, “Quédate en Casa”, que promueve la administración estatal.
Afectaciones en Chiapas
Según los datos que comparte la Secretaría de Protección Civil del Gobierno de Chiapas, a través de sus espacios oficiales, reportó que casi 30 municipios en la entidad han presentando deslaves de tierra y árboles caídos, a consecuencia de las precipitaciones que ha generado el sistema “Amanda” y “Cristóbal” entre el 1 y 3 de junio.
No obstante, las afectaciones han sido menores, sólo daños materiales y no se ha reportado ningún fallecimiento. Desde el pasado 15 de mayo se hizo oficial la Temporada de Lluvias y Ciclones Tropicales 2020.
El pasado 1 de junio la dependencia estatal reportó que el remanente de “Amanda” dejó afectaciones menores en Berriozábal, Coapilla y Copainalá, los elementos de Protección Civil limpiaron los espacios para no generar afectación entre la población.
En Tuxtla Gutiérrez, Bella Vista y Ocosingo personal de emergencias brindó ayuda en los servicios para levantar los árboles caídos.
En esa misma fecha, pero en el municipio de Tapalapa, se puso a disposición una maquinaria pesada para remover material pétreo sobre el tramo carretero Tapalapa-Pantepec.
Para el 2 de junio en los municipios de Oxchuc, Unión Juárez y Francisco León, la tormenta “Amanda” provocó caída de árboles, mientras que en Tecpatán, Ixtapa y Copainalá se encontró material regado sobre la carretera y algunas viviendas resultaron con los techos afectados, a consecuencia del viento.
La Secretaría de Protección Civil también informó que se monitorean los afluentes que están en la entidad, particularmente, en Tuxtla Chico sobre el río Suchiate, debido a que por la zona las lluvias fueron intensas. También se mantienen en vigilancia otras zonas que son vulnerables.
También el 2 de junio sobre Pichucalco e Ixtacomitán se registró el hundimiento de un tramo carretero y se optó por acordar la zona, a fin de no registrar afectaciones vehiculares. En Unión Juárez y Mezcalapa también se han registrado deslaves y caída de árboles.
Sobre el tramo carretero La Libertad-Emiliano Zapata se regó material pétreo sobre la cinta asfáltica, por lo que también se acordonó la zona para evitar accidentes vehiculares. Los deslaves también se presentaron en el municipio de La Trinitaria, sin que las consecuencias fuesen mayores.
Los elementos de emergencia también intervinieron en la parte de Tapachula, debido a que las lluvias dejaron derrumbes y también deslaves; algunas rocas fueron gigantes y requirió de la intervención de maquinaria pesada para que no obstaculizaran el movimiento de los vehículos.
Este 3 de junio se reportó que en el municipio de Pichucalco se están vigilando los arroyos El Cristo y Mexiquito por el paso de la tormenta tropical “Cristóbal”.
Por igual para los municipios de Tapalapa, Copainalá y Chamula se hicieron presente los deslaves, y sobre el tramo carretero hacia Chicoasén se registró material pétreo que también fue retirado del lugar.
“Elementos de Protección Civil de La Concordia, Montecristo de Guerrero y Coapilla brindaron diferentes servicios a la población ante las afectaciones ocasionadas por las lluvias de las últimas horas. No se reportan daños materiales mayores ni pérdidas humanas”, fue lo último reportado al cierre de esta información.
Sube caudal en ríos
Aumento en los caudales de los ríos, caída de árboles, deslaves y derrumbes en carreteras, así como un fenómeno de mar de fondo en las costas chiapanecas han provocado las fuertes lluvias de los últimos días.
El río Suchiate que sirve de línea divisoria entre México y Guatemala presentó este miércoles un alto crecimiento, al igual que el Cahoacán, Coatán, Huixtla y otros de la costa chiapaneca, aunque no se reportan desbordamientos.
Autoridades de Protección Civil regional señalaron que existe un monitoreo de todos los afluentes ya que se inicia una temporada de lluvias atípica y ante ello se tienen listos los planes de contingencia en apoyo a la población en caso de ser necesario.
Los balseros que trabajan en las márgenes del Suchiate permanecen a la expectativa, ya que el agua ha subido en forma considerable, hasta el punto de abarcar algunas galeras en donde generalmente guardan sus mercaderías.
Por su parte, en la comunidad Toquián Grande, en la zona alta de Tapachula, se reportó mientras tanto un deslave y escurrimiento de lodo, causando afectaciones en una vivienda.
Asimismo, se presentan varios derrumbes en la misma región ante lo cual brigadistas comunitarios y maquinaria pesada, enviada por el Gobierno del Estado y Municipal, ya trabajan para evitar la incomunicación de las localidades.
En Mazatán un arroyo que surge del río Coatán y que cruza por el centro del poblado se desbordó, por lo que en varias calles las corrientes de agua subieron hasta 50 centímetros.












