La prevalencia del riesgo de contagio por coronavirus llevó a las autoridades religiosas y las instancias sanitarias y de seguridad, a suspender las celebraciones que conlleven aglomeración de personas para evitar rebrotes de la enfermedad.
Tal es el caso de la fiesta en honor a San Agustín, en Tuxtla Gutiérrez y Tapachula.
Aunque este santo es el patrono de Tapachula, donde se encuentra el principal templo en su honor, en la capital chiapaneca también acostumbran a celebrarlo en grande en la iglesia de la Santa Cruz, ubicada en la colonia Terán; pero este año la fiesta tuvo que cancelarse.
Debido a la contingencia por la pandemia, la iglesia organizó una serie de actividades con un reducido número de personas.
Fue el pasado miércoles cuando ejidatarios se organizaron para elaborar un pequeño altar con enrames a San Agustín, para colocarlo en la entrada de la iglesia, a la vista de todos.
En encargado del templo comentó que este viernes se tiene previsto que la iglesia permanezca cerrada, ya que al ser un santo con miles de fieles que oran por él y lo celebran, se espera que pueda acudir un importante número de personas, lo que, claro, representa un riesgo sanitario.
Desde la parte de afuera se puede observar la imagen de San Agustín, junto a la virgen María, rodeado de enrames adornados por pan tradicional, trastes y otros objetos, para que los fieles puedan llegar a rezarle por lo menos desde la entrada.
Recordó el encargado que cada año los ejidatarios realizan diversas actividades en honor al santo, tal como lo hacen también para celebrar al Señor de las Ampollas, San Jerónimo y la principal festividad de la Santa Cruz.
Elaboran desde enrames y ramilletes, mientras que las mujeres se organizan para cocinar la comida tradicional para todos los asistentes; y el día de San Agustín, el 28 de agosto, es la fiesta principal.
Por otro lado, en Tapachula también se canceló la fiesta y la feria en honor a San Agustín, el santo patrono de aquella ciudad.
En ambas ciudades estas medidas afectan a cientos de familias que se dedican a vender todo tipo de productos en estas celebraciones, y que por la contingencia no pueden trabajar como lo hacían.
En la Perla del Soconusco continúa incluso el parque central Miguel Hidalgo cerrado para evitar aglomeraciones, mientras que la iglesia sigue suspendida de actividades hasta que el semáforo epidemiológico lo permita.
Alrededor de 100 años tardó la construcción de la iglesia en su honor. Esta fue edificada en un principio de otate y techo de paja pero en 1857 comenzó la construcción de como es ahora, concluyendo en 1862, gestionada por el entonces párroco Juan Bermúdez, y conocida en esa época como la catedral del pueblo.
La iglesia de San Agustín fue la segunda que se construyó en Tapachula, por lo que es considerada una de las más antiguas del estado, durante los tiempos de la independencia en México.
En mayo del año pasado las autoridades eclesiásticas, junto con personal de Protección Civil, iniciaron la rehabilitación de la fachada principal del templo y las luminarias, para que estuviera lista en la celebración de su día.
Agustín de Hipona, conocido también como San Agustín, es un santo, padre y doctor de la Iglesia católica.
Después de su conversión, fue obispo de Hipona, al norte de África y lideró una serie de luchas contra las herejías de los maniqueos, los donatistas y el pelagianismo.
El llamado “doctor de la gracia” fue el máximo pensador del cristianismo del primer milenio y según Antonio Livi, uno de los más grandes genios de la humanidad.
Autor prolífico que dedicó su vida a escribir sobre filosofía y teología.












