Desangelado, con poca afluencia e inconformidad por la falta de apoyo oficial así como de publicidad para la promoción del “Día del Pozol 2019”, fue como se llevó a cabo esta celebración por tercer año consecutivo en los mercados tradicionales de Tuxtla Gutiérrez.
Y es que a diferencia de otros años, este lunes 18 de marzo las vendedoras de esta deliciosa bebida preparada a base de maíz y cacao, se vieron limitadas para regalar a la población que esperaba recibir una porción.
Virginia Gramajo, una de las vendedoras tradicionales de pozol en el mercado Juan Sabines del centro de la ciudad por nueve años, señaló que este 2019 prevaleció la falta de organización, ya que las autoridades municipales no brindaron ningún tipo de apoyo para dar continuidad a este tradicional evento.
Agregó que en los dos años anteriores, de las 12 del medio día a la una de la tarde se había regalado la bebida a todas las personas que llegaban al mercado, ya que también el evento sirve para la promoción de estos centros de abasto tradicional.
Además, de este abandono institucional, padecen una importante merma en sus ventas debido a la competencia desleal con las ventas que se realizan en la calle, con charolas, triciclos o diablitos.
“Este año nos ignoraron, todo que sea de cultura al parecer lo quieren quitar, no debería ser así, este año pedimos apoyo y la respuesta fue que no había recursos para este tipo de eventos, cuando el pozol es una bebida muy tradicional, las personas lo vienen a disfrutar de 12 a una de la tarde generalmente”, indicó.
Las ventas, a pesar de la temporada de calor están muy bajas, con números que alcanzan los 20 litros por día, cuando en otros años se alcanza a vender hasta 30 kilos y el doble de litros.
Virginia explicó que el pozol que se vende en las calles no tiene la misma calidad, ya que le disminuyen el cacao, el chocolate y la canela para darlo a un costo mucho menor que en los puestos establecidos en los mercados.
Generalmente el costo de una jícara de esta bebida está entre 25 y 30 pesos, mientras que en las calles se puede encontrar entre 10 y 15 pesos, las personas lo pagan por la crisis generalizada que se vive.
Las ventas han bajado considerablemente, hasta en un 50 por ciento en los últimos meses por varios factores, entre los que se encuentra el incremento de los combustibles debido a que el cacao viene de otros estados como Tabasco, por ello también el precio ha tenido que subir en el último año, un promedio de cinco pesos.












