El Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (MNDM) reiteró a las autoridades de los tres niveles de gobierno generar un registro confiable, el cual refleje de manera transparente y precisa la magnitud de las desapariciones en el país, contando con la participación de las familias.
El organismo conformado por más de 86 colectivos de 25 estados de la República Mexicana y de tres países de Centroamérica, consideró a la desaparición como una herida abierta que atraviesa décadas, afectando a innumerables familias. Algunas de sus integrantes llevan más de 50 años de búsqueda.
A la alza
Cabe señalar que la actual administración comenzó con el reconocimiento de más de 35 mil personas desaparecidas, cifra que hoy supera las 114 mil, según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO).
En este contexto crítico, observaron con preocupación las señales de profundos cambios institucionales que se están gestando al cierre de esta administración. Entre ellos, la reconfiguración de la Comisión Nacional de Búsqueda y la incertidumbre sobre el futuro del Centro Nacional de Identificación Humana (CNIH) y el Mecanismo de Identificación Forense (MEIF).
Expresaron que la falta de claridad sobre estos cambios les preocupa profundamente, especialmente considerando los retos ya existentes en la identificación de más de 52 mil personas y los 38 mil fragmentos óseos aún sin identificar.
Asignatura pendiente
Además, indicaron, “la seguridad y protección de quienes buscan a nuestros familiares continúa siendo una asignatura pendiente, con más de diez buscadoras asesinadas durante la presente administración, sin que se haya alcanzado verdad y justicia en sus casos”.
“La urgencia de fortalecer el Mecanismo de Protección, garantizar la seguridad y la continuidad de su labor a las personas buscadoras, periodistas y defensoras es más palpable que nunca”, denunciaron.
Por tanto, pidieron se asegure una búsqueda efectiva, bajo una transparencia en la operación de las instituciones encargadas de la búsqueda, con la implementación de planes de búsqueda bien definidos que fomenten la cooperación entre distintas instituciones para avanzar en las localizaciones.












