Desaprueba EZLN proyectos para el sureste

Desaprueba EZLN proyectos para el sureste

El sistema “escogió” a Andrés Manuel López Obrador por ser “el candidato se propone como más eficiente”, y “las pruebas de amor que dio o que está dando para el gran capital, o sea para el finquero, son, entre otros, la entrega de los territorios de los pueblos originarios”, afirmaron los subcomandantes Moisés y Galeano, del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). 

Agregaron que sus proyectos para el sureste, por mencionar algunos, para el Istmo, para Chiapas, Tabasco, Yucatán y Campeche, son, en realidad, “proyectos de despojo”.

Señalaron que “es claro que el beneplácito del poder, del dinero al ‘triunfo’ de López Obrador, fue más allá del reconocimiento. En el gran capital hay un verdadero entusiasmo por las oportunidades de conquista que se presentan con el programa de gobierno lopezobradorista”.

Destacaron “todo el esfuerzo del Partido Movimiento de Regeneración Nacional, de López Obrador y su equipo, desde el primero de julio, es por congraciarse con la clase dominante y con el gran capital. No hay ningún indicio (nadie se puede llamar a engaño), ningún indicio que diga que es un gobierno progresista, ninguno”.

Insistieron en que “sus principales proyectos van a destruir los territorios de los pueblos originarios: el millón de hectáreas en la Lacandona, el Tren Maya o el corredor del Istmo que quieren hacer, entre otros. Su franca empatía con el gobierno de Donald Trump es ya una confesión pública. Su ‘luna de miel’ con los empresarios y los grandes capitales está representada en los principales puestos de su gabinete y en sus planes para la cuarta transformación”.

También manifestaron que con el próximo gobierno que encabezará López Obrador vendrá el “nuevo pensamiento único”, al tiempo de añadir que “la vocación de derechas del nuevo equipo de gobierno es innegable y su entorno ‘intelectual’ y social reivindica sin rubor su tendencia autoritaria por el argumento cuantitativo: ‘30 millones no pueden equivocarse’, que fue el que usó el padre no me acuerdo cómo se llama, ¿Solalinde?, ése (perdón, es que nunca lo pronuncio bien y el SubMoy siempre me está corrigiendo), y que se está usando a cada rato: ‘¿por qué se oponen a 30 millones?  Ustedes son apenas 300 personas y además son sucias, feas, malas y groseras”.  Bueno, hablan de ustedes (las redes), yo sólo soy grosero”.

Sostuvieron que “con esta nueva forma de fe, frente a ella, nosotros estamos insistiendo que falta el voto que vale, que es el voto de la realidad, es como se empieza a imponer en el imaginario colectivo la razón de la cantidad sobre el análisis y la razón argumentada”.

De igual forma expresaron que “las elecciones federales del pasado primero de julio consiguieron por un instante ocultar la realidad: La crisis económica, la descomposición social con su larga cauda de feminicidios y la consolidación de los Estados paralelos del llamado ‘crimen organizado’”. 

Agregaron que “por poco tiempo, los asesinatos, secuestros y desapariciones de mujeres de todas las edades, pasaron a segundo plano.  Lo mismo con la carestía y el desempleo.  Pero, apagándose ya el entusiasmo por el resultado electoral, la realidad vuelve a decir ‘aquí estoy, falta mi voto… y mi guadaña”.

No dudaron de que “haya gente que, honestamente, haya pensado que el cambio prometido, además de barato (sólo había que cruzar una boleta), apuntaría a un cambio real o ‘verdadero’.  Debe dar bronca que, en el panorama de allá arriba, se repitan los nombres de los criminales de antes, aunque hayan cambiado a guinda su color. Pero la vocación de derechas del nuevo equipo de gobierno es innegable.  Y su entorno ‘intelectual’ y social reivindica sin rubor su tendencia autoritaria”.