La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) realizó un exhorto a la sociedad civil a no celebrar ni copiar actos vistos en la comunidad indígena San Antonio del Monte, en San Cristóbal de Las Casas. Subrayan que “de ninguna manera podemos compartir los criterios de destrucción de los materiales educativos, sino de corrección y mejoramiento”.
Cabe recordar que en esta comunidad alrededor de 300 madres y padres de familia quemaron más de mil libros de texto gratuitos (LTG) del nuevo plan de estudios de educación básica.
Los obispos de México llamaron al diálogo y a la prudencia en torno a la distribución y uso de los libros contemplados para el ciclo escolar 2023-2024.
“Como señala el papa Francisco, en el Pacto Educativo Global, no debemos pensar en términos fatalistas y deterministas. No podemos coincidir con posturas que absolutizan el error y que desconfían de la libertad y criterio del ser humano”, resalta el comunicado.
“Demos ejemplo a todos los niños, adolescentes y jóvenes de que somos capaces de construir un diálogo fecundo, sereno y solidario por el bien de nuestro país. Implementaremos la cultura de la fraternidad, del diálogo y el encuentro en la verdad, el bien y la bondad. Animamos a todas las comunidades educativas a iniciar este curso escolar con este espíritu”, destaca la CEM.
Recordaron que los libros son instrumentos muy importantes en el proceso educativo, sin embargo, lo esencial de la educación es el encuentro entre personas, pues “solo la persona educa a la persona”.
Y para esta finalidad, resaltan, se requiere de la participación activa de los padres de familia, de los directivos, y por supuesto, de los maestros.












