El huerto Muil Itaj (Hoja Verde en tzotzil) se ha convertido en una especie de laboratorio para estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Nutrición y Alimentos, que mediante prácticas institucionales, realización de tesis y servicio social, investigan y divulgan la importancia de la agricultura urbana.
Esta iniciativa del grupo de investigación Alimentación Sustentable de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach) surgió en el 2010, desde ese tiempo hasta la fecha docentes y alumnos han sembrado y cultivado diversas hortalizas.
La docente Gabriela Palacios Polá, integrante de este grupo de investigación, informó que el huerto universitario ha servido para vincular diversos proyectos relacionados con la Alimentación Sustentable con dependencias sectoriales como la Secretaria de Agricultura, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), mediante prácticas profesionales institucionales, tesis, cursos sabatinos para mujeres y niños.
La agricultura urbana presenta diversas ventajas, el ciclo de producción de hortalizas es corto, los huertos pueden ser hasta 15 veces más productivos que las fincas rurales y requieren poco espacio para su instalación, apenas un metro cuadrado puede proporcionar 20 kg de comida al año y son sustentables, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Una de las líneas de investigación relacionada con el huerto tiene que ver con los quelites, plantas de follajes comestibles, con altas propiedades nutricionales.
Palacios Polá está dirigiendo varios proyectos de tesis sobre quelites de Chiapas como chipilín, chaya y yerbasanta, así como moringa y verdolaga, materia prima que se ha incorporado a masas para pizza, empanadas y panes, para ofrecer nuevas alternativas de consumo.
Ello le ha generado conciencia respecto al valor que tienen los huertos y su importancia para la alimentación humana.












