Investigadores y estudiantes de la Facultad de Arquitectura de la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) desarrollaron un método de edificación sostenible que consiste en reutilizar la tierra o escombros para construir y que no solo se desechen dejando un impacto ambiental.
Nguyen Molina Narváez, docente-investigadora y responsable del Laboratorio de Materiales de la facultad, explicó que la tierra que se extrae para hacer la cimentación de una vivienda es la que se puede utilizar para construir bloques comprimidos, que son bastante resistentes.
Eddy González García, también docente de Arquitectura, indicó que todas las piezas que se han construido pasan por el laboratorio. La resistencia de cada uno es por encima de 60 kilogramos sobre centímetro cuadrado; la norma oficial mexicana establece 30 y la europea 50; estos bloques comprimidos superan ambas.
Otro factor a resaltar es la conductividad térmica. Por ejemplo, en Tuxtla Gutiérrez el clima suele ser caluroso, por eso el material con el que se construye también es importante; el block es altamente conductivo y la loza de concreto también, lo que obligará al uso de aire acondicionado o más de un ventilador, que generan alto costo económico y ambiental.
Materiales térmicos
Estos materiales y todos los hechos con tierra son térmicos, es decir, son más frescos que el concreto; evitan que el calor se acumule dentro de la vivienda.
Molina Narváez dijo que primero se debe analizar el tipo de suelo para ver sus condiciones, para verificar si es necesario estabilizarlo con arena u otro material, o bien, si es necesario agregarle cemento a un cinco o 10 %.
Es una opción ideal para construir en ciudades como Tuxtla Gutiérrez, por el tipo de construcciones, pero igual se puede aplicar la técnica en comunidades.












